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Los Fisher, la vida hablando de la muerte.

Cuando alguien muere casi siempre hay un trauma, un cambio en la vida de sus familiares y amigos, hay profesiones, como el de comadrona, que por lo general trae alegria y felicidad, cuando mueres acabas en una funeraria, funeraria donde trabaja gente a la que no se suele prestar atención, gente como los Fisher.

Six Feet Under

“Six Feet Under”, titulada en cristianés “A 2 Metros bajo Tierra” es una serie emitida por HBO entre los años 2001 y 2005, creada por Allan Ball, el de “True Blood”, toda una serie de culto, no muy conocida pero venerada, el punto de partida es original a más no poder, narrar la vida de una familia que vive y regenta una funeraria, los Fisher.

Cada episodio comienza con una muerte, accidental, natural, violenta, de ancianos, de personas en la flor de la vida, de niños, incluso de bebés, algunas tendrán cierto peso dentro de la historia, otras son meras excusas para seguir contándonos las vidas de los protagonistas, la primera muerte de todas es la del patriarca de la familia, Nathaniel Fisher, Richard Jenkins, veterano y reconocido actor, nominado a los oscar por “The Visitor”, muere, pero se mantendrá presente a lo largo de toda la serie en los pensamientos, miedos y dudas de los que convivieron con él. Socarrón, cínico, ejerce como la voz de la conciencia familiar, algo similar a lo que hace el padre de Dexter.

El resto de la peculiar familia lo conforman Ruth, la viuda (Frances Conroy, a la que podemos ver actualmente en “American Horror Story”, mujer poco convencional, ejerce de madre, pero a la vez no duda en vivir su sexualidad activamente, sin tapujos, “Nate” (Peter Krause), el hijo mayor, abandonó el hogar familiar, poco apegado al oficio funerario, se ve atrapado sin quererlo y se convertirá en el corregente del negocio, es quizá el más humano de todos, David (Michael C. Hall, el Dexter de toda la vida), seguidor de la tradición familiar, funerario de convicción, homosexual reprimido, diácono, el contrapunto de su hermano mayor, al que le guarda cierto rencor por haber abandonado el nido, profesional hasta la médula, queda la hermana pequeña, Claire (Lauren Ambrose), adolescente rebelde, tachada de “rara”, acude a clase con un antiguo coche fúnebre, en permanente búsqueda del amor y de un sentido para su vida.

Junto a ellos tenemos tres personajes claves, Federico Díaz (Freddy Rodriguez, el de “Planet Terror), primero trabajador y luego socio de la empresa, genial profesional, Keith Charles (Mathew St. Patrick), novio de David, y Brenda Chenowith (Rachel Griffiths), que entablará una más que complicada relación con Nate, hay más personajes recurrentes, incluso alguno, como el del becario Arthur, genial Rainn Wilson, muy desaprovechados, algunos aparecen durante temporadas enteras, otros episodios sueltos, pero en general hablamos de una serie quizá menos coral de lo que se acostumbra.

Seis Emmys y dos “aldabas” de Oro adornan las vitrinas de la serie, considerada por la crítica como una de las mejores de la historia, tiene sin duda una intro verdaderamente seductora:

Resumir su argumento no es nada sencillo, porque no es una serie sencilla, alguien escribió que es como leer un libro sin leerlo, que es literatura pura y dura, filosofía incluso, quizá nunca antes se contó tanto de la vida hablando de la muerte, hay episodios mejores y peores claro, hay temporadas (tiene cinco) más interesantes que otras, alterna momentos de comedia, negra como el tizón, pero siempre con un tremendo gusto, con otros que te encogen el corazón, para mí cuando más gana es cuando más se aproxima a la vena dramática, no escatima violencia, ni sexo, ni lenguaje no apto para niños, inconfundible aquí el sello realista de su canal padre, unas interpretaciones más que correctas y unos guiones absolutamente geniales.

Porque si de algo está llena “Six Feet Under” es de escenas geniales y diálogos inolvidables, frases antológicas, por poner algún ejemplo:

“Cuando un niño pierde a sus padres, le llaman huérfano. Cuando un hombre o una mujer pierde a su cónyuge, le llaman viudo o viuda. Pero, ¿qué nombre recibe un padre cuando pierde a su hijo? Supongo que al ser una cosa tan terrible, nadie se ha atrevido a ponerle un nombre.” (Brenda)

“Un buen día te despiertas…y tu hija ha robado un pie!” (Ruth), este es uno de los momentos de la serie, la hija roba un pie a un muerto para dar un escarmiento a su noviete, cuando se le recrimina dice “Sé que es raro robar un pie, pero es que es raro vivir en un sitio donde se puede robar un pie”.

No te vas a encontrar situaciones tópicas, ni conversaciones tópicas, ni personajes tópicos, nada es tópico ni típico aquí, tampoco tendrás un ritmo de narración apto para todos los públicos, es más, son muchos a los que les resulta insufrible, cuestión de gustos, es algo totalmente distinto, original, inolvidable.

Quizá una cosa que hace que te deje tan buen sabor de boca es su final, este sí, sin duda alguna, de los mejores, sino el mejor, final que se le ha dado a una serie de televisión en la historia, emocionante, maravilloso, digno para una serie a la que amas aun siendo toda una hijadeputa.

¿Por qué es una hijoputa de serie?, porque sinceramente, la ves y parece que no es gran cosa, que no pasa nada relevante, pero cuando la terminas estás dándole vueltas a la cabeza durante varios días, no te la quitas de encima, lo peor es que no le das vueltas a la cabeza pensando en sus personajes, sino en tí mismo, es de las pocas, muy pocas series, que te hacen replantearte tu propia existencia, sólo por eso quizá deberías darle una oportunidad si aun no la has visto.

Mago de Oz no necesitan presentación, la posdata de hoy la ocupa la banda española metalera más conocida, si es que su música se puede considerar metal, folk metal es al menos lo que hacían en su momento, realmente no es un grupo que me llame la atención, pero sí alguno de sus temas, como este “Diabulus in música”

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  1. 13/01/2012 en 05:24

    Esta mas o menos tambien la segui un par de temporadas. Genial, simplemente genial, y ya sabes que no soy muy de series. Por cierto acabo de ver el primer capitulo de una que anda grabada en el aparato ese del plus. Revenge, el primer capitulo esta bastante bien, ni idea de como seguira luego. Cuidate

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  2. 13/01/2012 en 07:19

    Lo que tienes que hacer, ya que has visto dos temporadas, es ver el final de la serie, está en youtube, inmejorable.

    Voy a apuntarme la de Revenge, aunque lo que he leído por ahí no me da mucha confianza, le daremos un vistazo, aunque ahora estoy entre The Shield y True Blood y apenas da tiempo para más.

    Saludos maestro.

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  3. Eduardo
    14/01/2012 en 21:45

    Ah, esta es una muy buena crítica de esta serie. EL final es el mejor que he visto, justamente acabo de terminar de verla apenas ayer y me pongo de pie para aplaudir esta serie, en cuanto deje de llorar.

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  4. 15/01/2012 en 20:11

    Desde luego que sí, extraordinaria serie y grandioso final, por cierto, esta es de las pocas series que recomiendo ver del tirón, obviamente no todos los capítulos seguidos, pero sí a tu ritmo, temporada tras temporada, sin dejar pasar mucho tiempo entre ellas.

    Gracias por el comentario Eduardo.

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  5. 04/02/2013 en 00:14

    Maravillosa entrada Dess, (subo, miro la fecha y veo que aun no nos conocíamos). Tan cierto es lo que dices que me dieron ganas de verla nuevamente de punta a punta. No recordaba esas palabras de Brenda, pero hay que reconocer que son impecables. Sí las de Ruth, porque la escena, al ser más bizarra, ha quedado grabada en mi mente.
    Sin duda alguna Alan Ball es un genio (guionista de American Beauty, ya que estamos hablando de rarezas con cierta profundidad). La secuencia de apertura es brillante (algunos detalles que recuerdo: estuvieron más de siete días buscando el sitio adecuado –el del arbolito solitario donde las manos se separan– la imagen en blanco y negro del portarretrato –la mujer con sombrero– es una foto real de la madre de Alan Ball. Y hay una secuencia cambiada: originalmente, la mano sobre el bastón tenía un anillo con la forma de una calavera. ¿Te das cuenta por qué me gustaría traerme todo ese material?)
    Nosotros fuimos a vivir a EE.UU. en el año 2000, y un amigo nos dijo “Tienen que ver una serie que apareció hace poco” fue comenzar a verla y no despegarnos más. Regresamos en el 2006, y una de las bromass que cruzamos con mi esposa fue que ya no tenía sentido quedarnos en EE.UU. si Six Feet Under había terminado.
    Además, cuando uno se encariña tanto con los personajes (cada cual tiene su favorito, pero coincidíamos con mi esposa en Michael C. Hall –ambos coincidimos en que es uno de los mejores homosecuales que se han visto en la pantalla; nada de afectación y lugares comunes–; y yo, particularmente, tenía en un pedestal a Frances Conroy. La escena del primer capítulo, cuando llora ante la tumba de su esposo y arroja la tierra a puñados todavía la llevo conmigo), los sigue donde quieran que vayan. El único que logró algo destacable fue Hall con Dexter; los demás han hecho algunos papeles, pero dentro de la norma (vi algunos capítulos de Dirty Sexy Money con Peter Krause y, aunque no estaba mal, tampoco era nada genial)
    Y por último (disculpa la extensión del comentario, tuya es la culpa por haberme traído hasta acá) el final: no hay vuelta de tuerca. Es uno de los mejores finales –si no el mejor– y si alguien no llora es porque es de piedra o no vio nada de la serie y no sabe qué es lo que está viendo.
    Perdón otra vez y gracias por los recuerdos.

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  6. 04/02/2013 en 00:36

    Y qué va… me he puesto a ver el final otra vez. Por suerte es domingo por la tarde y todo está tranquilo, porque un tipo de un metro ochenta, noventa y dos kilos, vestido de traje negro como un agente de servicio secreto y moqueando como un niño que ha perdido a los padres no es la mejor imagen para un guardia de seguridad. Por suerte dentro de media hora empieza el Superbowl y podré poner mi cara de hombre recio otra vez. Por el momento me las arreglaré con un café.
    Un abrazo.

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    • 04/02/2013 en 08:19

      Es una gradísima serie, a mí me cambió la vida, y mucho, es la única serie que ha logrado cambiarme la vida, yo reconozco que me ganó enseguida el personaje del hermano mayor, cuando ví la serie tenía yo la misma edad que el personaje, sus dudas, el cómo acaba anclado ante lo que no quería, me pareció un personaje rico en matices, aunque en realidad todos lo son.

      Llena de diálogos impagables, de escenas inolvidables, rompedora, sobre todo a la hora de mostrar la homosexualidad tan abiertamente y de manera tan normal, los gays son personas, no tópicos con patas, en fin, que me alegro de que te gustara la serie, para mí es una maravilla, sin más.

      Abrazos.

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  1. 12/01/2012 en 07:16
  2. 12/01/2012 en 07:17
  3. 12/01/2012 en 07:20
  4. 12/01/2012 en 07:21
  5. 05/02/2012 en 12:14
  6. 08/02/2012 en 01:11
  7. 17/02/2012 en 08:16
  8. 26/03/2012 en 06:29
  9. 06/08/2012 en 00:34
  10. 08/03/2013 en 00:02
  11. 21/05/2013 en 00:03
  12. 05/07/2013 en 00:04
  13. 26/06/2014 en 00:02

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