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Posts Tagged ‘Imperio Alemán’

Los “metetes” en la I Guerra Mundial.

Sí, ya sé que no es la primera chapa que meto sobre la “gran guerra”, posiblemente no sea la última, pero vamos, quédate, que esta no es de esas tostonazo, bueno sí lo es, pero si te lo digo no sigues leyendo, en esta ocasión más que centrarme en hechos concretos hablaré de una vieja táctica que ha usado la humanidad durante toda su historia, el “metetismo”, que aquí se uso y vaya si se uso, de lo lindo.

¿Qué es el “metetismo”?, pues imaginaos, todos conocemos al típico que está enemistado con alguien y malmete a sus espaldas contando chismes varios para lograr enemistarle con los demás, más que para ganar amigos lo que se busca es encontrarle nuevos enemigos a ese cabrón que te cae tan mal porque en su día tuvo la osadía de enfadarse porque le miraste el culo a su mujer, que la gente tiene poco humor, ya te digo.

Piensa mal, imagen

Pues sí, en la I Guerra Mundial hubo mucho de esto, prácticamente todos los países dedicaron esfuerzos en lograr buscar enemigos a sus propios enemigos, era una forma de obligar al rival a desviar tropas y medios y así facilitarle la tarea, esto se hizo también con medios propios, como hablamos en su momento cuando surgieron las figuras de Von Lettow o Von Spee, con poco obligas a movilizar mucho a tu enemigo, pero también usando la táctica del “metete”.

Quizá el mayor “metete” de esta contienda fuera Thomas Edward Lawrence, más conocido como Lawrence de Arabia, en Oriente Próximo llevaba luchando el Imperio Británico y el turco un par de años, Lawrence fue enviado a negociar con Khalil Pasha, también conocido como Halil Kut, un general otomano familiar cercano del líder militar de los turcos, Enver Pasha, la liberación de un ejército inglés sitiado, más que negociar lo que pretendía era sobornarle, tenía también la misión de sondear la posibilidad de que las diversas tribus árabes se sublevaran contra el Imperio Turco, en un principio fracasó, pero luego logró su propósito, obligando a los turcos a desviar muchas tropas al sur para proteger su imperio, cierto es que es curiosa la figura del Lawrence este, al que el cine mitificó en la peli que lleva su nombre, pero que tiene su lado oscurillo, famosa es su tendencia homosexual, lo que no es en sí mismo nada malo, pero sí que parece más censurable es su amor declarado hacia dos quinceañeros sirios a los que dejó escrito “a los que amo con todo mi corazón”, “no hay mujer en el mundo cuya belleza se compare al rostro y al cuerpo de un adolescente” fue otra de sus “gloriosas frases”, eso sí, no parece haber pruebas de que llegara a materializarse ese amor tan profundo en un par de soplidos en la nuca de los chavalines.

Los británicos además redactaron la Declaración Balfour, los judíos por aquel entonces no tenían oficialmente estado alguno, se les tenía como cohesionados y factor clave a la hora de dar o quitar apoyos, la Organización Sionista Mundial tenía su sede en Alemania y aunque no hay datos que lo demuestren la idea que se palpaba era que la población judía mayoritariamente estaba con los alemanes, con esa declaración Gran Bretaña ofrecía la posibilidad de establecer el ansiado Estado judío, con lo que se consiguió atraerlos a sus filas y de paso dar un pasito más para la entrada de Estados Unidos en la guerra, país donde la comunidad judía era muy nutrida y muy influyente.

U.52, submarino, imagen

En la imagen el submarino alemán U-52, de los más afamados de la guerra, no hablaremos hoy de la lucha submarina de la gran guerra, sólo un detalle, un intento de malmeter que no le salió bien, decir que la flota alemana se pasó casi toda la guerra en puerto, salió una vez y ganó la famosa batalla de Jutlandia, ganó la batalla en sí, pero no logró evitar el bloqueo británico en el mar del norte, por lo que prácticamente en realidad se puede decir que en cierta manera la perdieron, lo que no consiguieron flotando sí que lo lograron debajo del agua, los submarinos alemanes llegaron incluso a Estados Unidos, alguna vez hasta fueron recibidos allí en olor de multitudes, pero varios de los viajes de los submarinos alemanes tuvieron como destino tierras más cercanas, las costas irlandesas, el objetivo proporcionar armas a los independentistas irlandeses y que estos se sublevaran y jodieran a los británicos, de hecho la sublevación se produjo, mas no llegó a triunfar, eso sí, fue el germen de la creación del IRA.

No fué el IRA lo único que propiciaron los alemanes en esa guerra, de todos es conocida la revolución rusa, que supuso la rendición de estos en el frente oriental y el que Alemania pudiera movilizar tropas hacia el occidental, cierto es que luego entró Estados Unidos y prácticamente fue peor el remedio que la enfermedad, pero lo cierto es que a Alemania no le vino nada mal el despiporre ruso que propició la creación de la Unión Soviética, bien, de todos es sabido que Lenin estaba exiliado en Suiza y ya antes de estallar la revolución era alguien bastante temido y odiado por el régimen zarista, Alemania, que como todos sabemos tenía un kaiser comprometido con la causa comunista prácticamente escoltó durante todo su territorio a Lenin para que este pudiera llegar cómodamente a Rusia, en un principio la jugada les salió mal también, pero a la larga desde luego que esta vez acertaron.

Sí, sin duda alguna el Imperio Alemán fue la nación que más uso la táctica “metete”, por necesidad más que nada, enfrentado al Imperio Británico, a Francia, a Rusia, teniendo que ayudar en los Balcanes a su aliado austríaco, que más que aliado era un dolor, su mejor baza no dejaba de ser esta, intentar ponerle piedrecitas en los zapatos a las potencias enemigas, acabamos este capítulo, aunque posiblemente volvamos, con otro ejercicio de malmeter alemán, hasta 1917 los Estados Unidos permanecieron neutrales, incluso hubo ciertas dudas de, caso de entrar en guerra, que bando elegirían, pero un telegrama alemán interceptado por los norteamericanos hizo que se decidieran del todo, el telegrama estaba dirigido a Méjico, a la embajada alemana en Méjico, en la que planteaban un ataque mejicano a los Estados Unidos, parece raro que los alemanes hicieran esto antes de que los yankis entraran en la contienda, pero en el fondo sabían que era cuestión de tiempo que lo hicieran y más que nada fue una táctica preventiva.

Pues nada, ya veremos si hay más, de momento vamos con la posdata y con Therion, el tema, “Summernight City”

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El Frente Oriental, las miserias de la guerra.

La batalla de Grünwald, 1410, una alianza entre polacos y lituanos da una zurra a tropas teutónicas, una de las más grandes batallas medievales de la historia, cuando se habla de rivalidades étnicas muchas veces se tiende a simplificar las cosas, muchos de los odios vienen de siglos atrás, como es el caso de germanos y eslavos, 500 años después de esta batalla, prácticamente en el mismo sitio y también entre eslavos y alemanes se disputó una de las más grandes batallas de la historia, aunque esta, la historia, no le haya dado un lugar acorde en sus páginas, la Batalla de Tannenberg, combate al que corresponde la imagen.

Tannenberg

Pongámonos en situación, Alemania en dos frentes, doblado en número en el occidental y con la amenaza de centenares de miles de soldados rusos en el este, los aliados alemanes, el Imperio Austrohúngaro se ve incapaz de contener a los rusos, por aquel entonces Polonia estaba repartida entre los dos países rivales por lo que en la práctica Alemania y Rusia compartían una amplia frontera, los del Zar comenzaron empujando a base de bien, haciendo retroceder a los del Kaiser centenares de kilómetros, causando el pánico entre la población civil de las zonas que iban ocupando, en muchos pueblos a nada que veían a alguien asomado a la ventana a ver si llovía ya les bastaba para acusar al desalmado de espionaje o colaboracionista y darle matarile, mas ese avance fue casi la perdición de los rusos, por el protagonismo que tuvieron los trenes.

El ancho de vía era distinto, así que, al haber penetrado (no como yo que hace tiempo que no uso de esto) muchos kilómetros en territorio alemán eran eso, muchos kilómetros en los que o conseguían trenes adecuados a las vías o no podían abastecer a sus tropas, justo lo contrario que los alemanes, que pudieron mover tropas rápidamente desde el frente opuesto, también tuvo que ver el que los rusos no utilizaran mensajes cifrados entre sus ejércitos, pero sobre todo, lo que perdió a los rusos en Tannenberg fue la rivalidad y odio entre los dos comandantes de los dos ejércitos invasores, el primero y el segundo.

El hecho es que poco más de 150.000 alemanes dieron una soberana zurra a dos ejércitos de más de 200.000 soldados cada uno, para hacernos una idea del desastre ruso, 170.000 bajas sufrieron por apenas 12.000 los germanos, la victoria fue calificada de épica, se erigió un monumento conmemorándola y fue usada por el nazismo en los años venideros (quizá por eso ha pasado tan inadvertida), claro, el monumento no existe ya que cuando los soviéticos contraatacaron en la II Guerra Mundial lo hicieron añicos.

Podríamos decir que esta batalla fue de las pocas cosas heroicas de un frente, el Oriental, que produjo vergüenzas varias, de alguna hablamos, como el exilio serbio, de otras hablaré hoy, este fue el frente en el que por primera vez en la historia se produjo un ataque masivo con armas químicas, en enero de 1915 Alemania atacó a los rusos con 18.000 proyectiles de gas lacrimógeno, sin lograr gran efectividad eso sí, oficialmente este hecho se produjo en la batalla de Ypres, en abril del mismo año, pero hacedme caso, esta es una de las grandes mentiras de la historia.

Przemysl, prosigamos con más hechos oscuros, localidad actualmente polaca, entonces era la frontera del Imperio Austrohúngaro con el Imperio Ruso, estos asediaron la ciudad seis meses, más que asediarla la cercaron, dentro murieron a centenares diariamente por el hambre, pero también ejecutados por los propios austríacos, ya que era zona eminentemente eslava, imaginaos la situación de la población civil, encerrada en una jaula con leones hambrientos, cuando los rusos atacaron ni siquiera encontraron resistencia, la huida de los austrohúngaros fue una prueba más de la endebled de ese gran imperio, su ejército era un desastre mayúsculo, presa de divisiones internas y falta de eficacia, un oficial alemán dijo una vez de sus aliados que “Alemania estaba encadenada a un cadáver”.

El kaiser moviliza tropas para acudir en ayuda de Austria, ahí comienza a cambiar el curso de la guerra, en pocos meses hacen retroceder a los rusos, que utilizan la vieja táctica de “tierra quemada” en su huida, ahí comienza otra de las miserias que tuvo esta guerra, los judíos, que en la segunda gran guerra protagonizaron gran parte del dolor y sufrimiento, también tuvieron aquí su dosis, tomados como chivos expiatorios por los rusos fueron deportados a campos llamados “zonas de ocupación”, privados de derechos, humillados, se calcula que un total de 600.000 judíos rusos fueron trasladados, de ellos 200.000 no regresaron, los cosacos fueron sus principales hostigadores, y eso que fueron miles los judíos que sirvieron en el ejército zarista.

La cosa es que Alemania avanzaba, así que los judíos se las prometían muy felices, pero al igual que pasó en Przemysl también tuvieron lo suyo con las tropas del kaiser, tropas en las que también sirvió un gran número de judíos, en su gran mayoría los soldados alemanes los odiaban y fueron muchos los episodios de violencia contra las columnas de refugiados judíos que huían de las zonas en conflicto.

Ni siquiera en la parte más prosaica de la guerra, aunque quizá la más decisiva, las alianzas entre naciones, se vio atisbo alguno de heroísmo y nobleza, los aliados no entraban en uno u otro bando por convicciones políticas, Italia por ejemplo entró en la lucha (lucha terrible por cierto de la que quizá hable algún día), por la promesa de territorios austriacos, territorios como el Trentino, Rumania se alió con Rusia, Francia y demás a cambio de varios territorios, entre ellos uno tan famoso como Transilvania, Bulgaria por ejemplo se alió con los alemanes al ver su empuje militar, pero también a cambio de amplios territorios serbios.

En realidad la I Guerra Mundial fue tan mezquina que uno de los países causantes, el Imperio Autrohúngaro, mantuvo conversaciones de paz en secreto con las potencias enemigas prácticamente durante toda la guerra, poniéndole los cuernos a Alemania, que precisamente entró en la contienda yendo en su ayuda, otro día te cuento algo curioso sobre esta guerra, lo que todos los países malmetieron para putear al rival.

Acabamos con la posdata, acabamos con Avantasia, el tema, “Death Is Just A Feeling”, en este caso a las voces tenemos a Jon Oliva, el líder de Savatage.

Spee y los océanos.

Cuando hablamos de “Guerra Mundial” nos suena la cosa a guerra mundial, lógico, históricamente se ha asociado la I Guerra Mundial a la guerra de trincheras, bien, ahora sabemos ya que no sólo se combatió allí, se combatió en África, en Turquía, pero también en Asia, Oceanía y los diversos océanos, aunque fuera de forma breve.

Si repasamos las potencias participantes vemos que por parte aliada nos sale Japón, estos, en la segunda, los tenemos todos en mente, Iwo Jima, Guadalcanal, Pearl Harbour, Midway, anda que no habremos visto pelis de guerra entre Estados Unidos y Japón, pero si pensamos en la “Gran Guerra” la cosa cambia, ni puta idea vamos.

Lógico, porque su participación fue breve, se limitó a atacar los territorios que Alemania poseía en China y diversas islas del Pacífico, como las Carolinas y las Marianas, sus bajas se limitaron a unas pocas decenas, teniendo en cuenta que tras la guerra se quedó con las islas su participación en la contienda se puede decir que fue harto provechosa.

Similar destino sufrieron los territorios alemanes más al sur, en la Nueva Guinea alemana y alrededores, a manos de tropas neozelandesas y australianas, entre todo esto cayó también el mayor puerto alemán, Qingdao, base de su flota de Extremo Oriente, también a manos de Japón.

Para 1915 la guerra en estas latitudes y longitudes había acabado, pero antes hubo tiempo para que erigiera la figura de todo un héroe, Maximilian von Spee. Maximilian Johannes Maria Hubert von Spee, o Maximilian “Graf” (conde) von Spee era un almirante de la Kaiserliche Marine o Marina Imperial Alemana, nacido en Dinamarca estuvo al mando de las fuerzas navales germanas en África hasta poco antes de estallar la guerra, cuando fue destinado a Qingdao.

Von Spee

Ya hemos quedado que Qingdao fue ocupada por los japoneses, Von Spee era consciente de la tremenda superioridad no solo de los nipones, sino de los australianos, que también fueron a darles cera, así que ni corto ni perezoso cogió sus naves y se largó hacia el oeste, a través del Pacífico, el Índico hasta llegar al Atlántico sur, allí empezó a moverse entre los diversos océanos, hasta que llegó a su primera gran batalla, Batalla de Coronel donde se zumbó dos acorazados británicos causando casi dos mil muertos.

Estos se picaron claro, mandaron refuerzos, Spee recibió la orden de volver a Alemania, pero por el camino, cerca de las Malvinas se topó de lleno con la armada del inglés Frederick Sturdee, una carnicería, la tremenda superioridad británica solo dejó un barco alemán sano, las bajas innumerables, el propio Spee y dos de sus hijos, la Armada Imperial alemana de ultramar destruida, jamás la repusieron, mantenían intacta la situada en puertos alemanes, que lucharían una única ocasión en la mayor batalla naval nunca vista, Jutlandia, pero sólo con submarinos lograron traspasar el bloqueo británico del Mar del Norte.

Hay que tener en cuenta que Spee careció en todo momento de cualquier tipo de apoyo, armas, hombres, combustibles, alimentos… al igual que sus compatriotas que resistían en África tuvo que hacer frente a las marinas de todos los países enemigos usando lo poco que podía conseguir, su flota fue desperdigándose, atacaron puertos y naves enemigas a lo largo de todo el hemisferio sur, hablamos de una flota que en total contó con tan sólo ocho cruceros, llegaron incluso a bloquear el puerto de San Francisco, en California.

Las aguas del Índico fueron testigos de la cantidad de barcos que interceptaron camino o de regreso a la India, abordajes en los que siguiendo las viejas normas de ética siempre respetaban la vida e integridad física de civiles. Lo peor de esta historia es que la figura de Von Spee fue utilizada por los nazis para hacer de él uno de sus héroes nacionales, bautizaron naves con su nombre, hicieron películas… pero de eso poca culpa pudo tener él claro.

Angtoria para la posdata, Sarah Jezebel Deva es una de las cantantes más reconocidas del metal actual, su pega quizá es que no sea esbelta, ni joven, ni guapa, que no está buena vamos, tras colaborar en bastantes proyectos y con bastantes grupos fichó por la banda creada por los hermanos suecos Rehn, no han sido muy prolíficos, apenas publicaron un disco y no acaban de volver a reunirse, pero dejaron su huella, como en este quizá su tema más conocido, “God Has A Plan For Us All”

En Tierra de Nadie.

“Estar en tierra de nadie” todos tenemos claro lo que significa, término muy usado en fútbol por ejemplo, cuando un equipo se queda sin posibilidades por arriba y lejos del descenso, o en ciclismo incluso, típica etapa donde hay un grupo de escapados con diez minutos, salta un espabilado y se mete un palizón para quedarse ahí en medio, sin salir siquiera en la tele, pero sin duda alguna cuando este término alcanzó su significado más trágico fue durante la I Guerra Mundial.

Durante casi cuatro años exactos millones de soldados vivieron y murieron en las trincheras del frente occidental, mientras que en otros frentes la guerra seguía unos parámetros más o menos tradicionales, con una guerra que salvo excepciones como Gallipoli se podía considerar “abierta”, en este tras un primer avance rápido alemán los ejércitos se parapetaron en improvisadas trincheras, alcanzando la guerra el que ha sido quizá su punto más alto de crueldad y dureza en toda la historia, si hablamos de combatientes.

Verdum

¿Cómo se llegó a esa situación?, tras el comienzo de la guerra en occidente Alemania intentó lo que posteriormente logró en la II Guerra Mundial, un rápido avance de sus tropas para ocupar los países del Benelux, el norte de Francia y llegar a París, Plan Schlieffen se llamó la cosa, llamado así en honor de su padrino, Alfred von Schlieffen, que pensó en algo similar a lo que Aníbal logró en Cannas, mas este murió antes de que se llevara a cabo la cosa, sacrificaron tropas del frente oriental para disponer millón y medio de soldados dispuestos a invadir el oeste, en el este dejaron a medio millón para hacer frente a más de dos millones y medio de rusos (algún día hablaremos de una de las batallas más injustamente olvidadas de la historia y que se vivió en este frente), mientras que con ese millón y medio deberían derrotar a casi cuatro millones entre británicos y franceses.

Verdum
Invadieron Bélgica y Luxemburgo, entraron en Francia, derrotaron a los aliados en Lorena, Charleroi y Maubeuge, pero todo cambió cuando fueron derrotados en Primera Batalla del Marne, quizá la primera vez en la historia donde la aviación jugó un papel fundamental, aunque fuera como medio de observación del enemigo, tanto franceses como británicos movilizaron a todas sus fuerzas para parar a los alemanes, llegando a usar incluso a los taxis de la capital, París, para transportar de urgencia tropas al frente, los alemanes, más expuestos y en menor número se replegaron, llegaron a un punto, hicieron una cruz, excavaron y así nació la primera trinchera, al llegar los aliados frente a ellos no tuvieron más remedio que hacer lo mismo porque si no ahora los expuestos eran ellos, así poco a poco se crearon dos trincheras ininterrumpidamente desde el Mar del Norte hasta la frontera con Suiza.

No es asunto baladí este del origen de la cosa, porque se comprende ahora por qué aun siendo el sufrimiento grande en los dos bandos lo fue aun más en el de los aliados, los alemanes fueron los primeros en atrincherarse y por lo tanto fueron eligiendo el terreno más favorable, también dispusieron de más tiempo y sus posiciones siempre estuvieron algo más acondicionadas.

Verdum
En medio quedó esto, un espacio de tierra que oscilaba entre una veintena de metros y los casi trescientos, el infierno, quien haya visto por ejemplo “Largo Domingo de Noviazgo” podrá hacerse una idea de lo que significaba ese terreno, un grupo de soldados franceses es acusado de auto mutilarse y condenado no a muerte, sino a algo peor, a salir sin armas a tierra de nadie, un terreno asolado por los continuos bombardeos, donde salvo los agujeros de las bombas y los cadáveres putrefactos no había nada en lo que guarecerse del enemigo, cualquier intento de avance era fácilmente detenido por las ametralladoras enemigas, un terreno poblado de alambradas, restos de árboles destruidos, barro y vergüenza.

Pero, ¿cómo eran las trincheras?, como dijimos los alemanes llegaron primero, así que pudieron hacerlas algo mejores, más profundas, con más cemento y menos tierra, más impermeables, nunca eran rectas, sino en forma de dientes, para que fueran más eficientes contra los bombardeos, no era una sola línea, estaba la primera, ocupada sólo momentáneamente por observadores, una segunda con pequeñas guarniciones y que se usaba más como señuelo para atraer las bombas enemigas y una tercera, donde se apelotonaban en escasos metros regimientos enteros.

la ingeniería de la época se las ingenió para construir sin descanso trincheras y más trincheras a lo largo del frente para protegerse del enemigo y tener asegurada una segunda y tercera defensa caso de que cayera la trinchera más cercana al enemigo, Flandes, tierra ciclista donde las haya, fue el punto donde los aliados lo tuvieron peor, los alemanes allí eligieron el sitio más alto, los aliados a nada que cavaban encontraban agua, a pesar de que se intentaba acondicionar los suelos con planchas de madera los soldados que lucharon allí tuvieron más problemas con el agua que con la artillería, ametralladoras o francotiradores enemigos.

Verdum
¿Cómo era la vida en las trincheras?, pues un soldado medio iba turnando las diferentes trincheras, rara vez pasaba más de dos semanas en la misma, lo malo es que salvo cuando le tocaba descanso en retaguardia la cosa no variaba mucho, barro, humedad, enfermedades, piojos, además eran continuos los escarceos, las patrullas, no tanto las grandes batallas, aun así el índice de mortalidad de los soldados que se vieron en estas dobló por ejemplo al de los que lucharon 30 años más tarde en la II Guerra Mundial, la falta de medicamentos, sobre todo de antibióticos, hacía que una pequeña herida en un miembro derivase en gangrena y provocase la muerte, la higiene obviamente brillaba por su ausencia, así que las enfermedades y ratas campaban a sus anchas, la cercanía del enemigo implicaba que el peligro de caer bajo el disparo de un francotirador, del gas (usado también en esta contienda a nivel masivo por primera vez en la historia) o las bombas fuera grande.

Verdum
¿Todo era miseria en las trincheras?, no, las había tranquilas, sin prácticamente actividad durante toda la guerra, bien acondicionadas y que incluso se usaban como descanso de tropas de otros frentes, como las aliadas de la invasión de Dardanelos destinadas en Armentières, el cartel que acompaña este párrafo es el de la película “Feliz Navidad”, que hace una versión libre de unos hechos sucedidos en la navidad de 1914, donde ocurrió una breve tregua navideña entre los combatientes, sin llegar a esos extremos durante toda la guerra se vivieron momentos de confraternización entre ambos bandos, intercambios de alimentos, medicinas, tabaco… esto claro no gustaba nada a los superiores, que solían mover constantemente de posición a sus soldados para evitar estas situaciones o los instaban a disparar a esos “casi amigos”.

Pero lo habitual era el tifus, la disentería, el cólera, como dije al principio no había manera de recoger los cadáveres en tierra de nadie y estos eran focos de infecciones constantes, muchos de ellos no pudieron ser recogidos hasta acabada la guerra, con lo que quedaron prácticamente inidentificables, aun en estos días siguen apareciendo restos humanos en áreas donde se sucedieron grandes batallas como las del Somme o Verdún, en algunos lugares concretos el espíritu reflejado en “Feliz Navidad” permitía pequeñas treguas no firmadas para que se recogieran cadáveres, heridos e incluso se intercambiaran estos pero esto tenía sus problemas también, se aprovechaban estas treguas para efectuar pequeñas escaramuzas por sorpresa y esto cortaba la tregua constantemente, asimismo tampoco eran del agrado de muchos oficiales, con lo que rara vez pasaban de cortos espacios de tiempo.

11-11-1918, a las 11 horas de la mañana acababa la guerra, se sabía con antelación, tras cuatro años de lucha terminaba todo, lo lógico es pensar que después de tanto sufrimiento y ante la perspectiva de la ansiada paz esa mañana iba a ser tranquila, casi de despedirse de tus enemigos, así lo fue en algún caso, pero ese día también fue ejemplo de un dicho que se suele asociar a esta contienda, “leones dirigidos por borregos”, en referencia al valor demostrado por las tropas y la escasa preparación y el escaso nivel que demostraron sus oficiales, muchos de estos, del lado aliado, ordenaron ese mismo día once de noviembre ataques masivos, que no podían lograr nada estratégicamente, ya que los términos de la paz estaban ya firmados, pero que causaron miles y miles de muertos y aun más heridos.

Verdum
Alemania estaba asfixiada económicamente, sus aliados se desplomaban, a pesar de su éxito en el frente oriental la entrada de Estados Unidos hizo que vieran imposible la victoria, así se explica que fueran derrotados cuando todas sus posiciones estaban todavía en territorio enemigo, los términos de la rendición fueron duros, tanto que dieron pie al auge del nazismo y la vuelta a la guerra años más tarde.

Esta lucha de trincheras hizo que se viera algo que entonces era desconocido, y que no se ha vuelto a dar en tal grado jamás, el daño psicológico que sufrieron los soldados, la gran mayoría de supervivientes los padecieron, algunos no se llegaron a recuperar jamás, fue tal el horror vivido que salir ileso y sano mentalmente era algo poco habitual, la tasa de suicidios entre excombatientes multiplicaba la general, en definitiva, pocas veces la guerra ha sido más cruel en la historia, por no decir ninguna.

Postdata, Freedom Call en su versión más pastelera, “Queen of my World”:

El exilio serbio.

Vamos pues con otra nueva chapa sobre “La Gran Guerra”, hoy toca hablar de Serbia, Serbia fue, recordemos, el desencadenante de la guerra, tras negarse a las exigencias austríacas posteriores al asesinato en Sarajevo del sucesor al trono.

Bien, no es de extrañar que alguno de los primeros combates de la guerra se produjeran en territorio serbio, los ejércitos austrohúngaros atravesaron las fronteras serbias por agosto del 14, no les fue demasiado bien, el ejército austrohúngaro era algo así como el Radioshack ciclista de los ejércitos, una amalgama de nacionalidades unidas artificialmente, pero así como los americanos funcionan a la perfección aquellos eran más una banda que un ejército, una tras otra detenían todas las ofensivas enemigas, así llegamos a 1915.

Aquí tenemos en imagen a un grupo de soldados de caballería serbia de la época:

Caballería serbia I Guerra Mundial

Entonces Alemania, principal aliado de Austria, empezó a cabrearse, primero porque necesitaba ocupar Serbia para tener acceso directo a Turquía, su otro aliado, y así poder mandarle la ayuda necesaria, estaban cabreados también porque no entendían como un pequeño país como Serbia podía resistir el empuje de las fuerzas del eje, necesitaban también una demostración de fuerza que atrajera a Bulgaria a sus faldas, ya que poco a poco todas las demás naciones se iban posicionando junto a los aliados.

Con los alemanes a su lado el empuje austríaco era otra cosa, de ser unos impotentes comenzaron a empujar como si fueran Nacho Vidal, tanto vigor y tanto poderío militar resultó. Grecia, que era la única posibilidad de Serbia para defenderse con alguien de los abusones del cole se hizo una de orejas, y sí, Bulgaria entró también al trapo atraída por concesiones territoriales, en apenas un mes llegan hasta la cocina, las intentonas franco británicas de enviarles ayuda desde el sur fracasan y el ejército serbio se queda a verlas venir, ni siquiera tiene fácil la huida, sólo les queda una salida, una trágica salida, el exilio, el éxodo, a través de Albania.

Estamos hablando del invierno, hablamos de un ejército en retirada, con su rey al frente, a través de heladas montañas albanesas, no era el primer gran éxodo serbio, ni mucho menos, el país se veía envuelto en guerras y batallas desde hacía casi dos siglos, ya ahí tenemos antecedentes de cosas que hoy en día nos parece imposible que pasen, todos tenemos en mente Kosovo, los kosovares, que ya entonces no se llevaban demasiado bien con los serbios aprovecharon que el Danubio pasaba por Belgrado y colaboraron con la desgracia de los vecinos, tomando ya entonces revancha de anteriores escabechinas, de tierras kosovares fueron expulsados y empujados al exilio todos los serbios que iban encontrando.

Se discute mucho acerca de la cantidad de serbios, entre militares y civiles que tuvieron que abandonar su tierra, más se discute la cantidad de muertos en la travesía, mas debieron de ser bastantes, tened en cuenta que la historia de los Balcanes ha seguido presa de la violencia y aun hoy colea el asunto, con lo que la disparidad de fuentes es inmensa.

Sí que es claro que mal que bien lograron llegar a orillas del Adriático, donde los italianos mantenían posiciones, fueron evacuados y luego la mayoría de los que estaban en disposición volvieron a los Balcanes integrados ya en los ejércitos aliados, luchando hasta el fin de las hostilidades, que en este frente también se alargaron hasta el 18.

Vamos con la postdata, Angeldark, españoles ellos, asturianos, grupo como tal joven, de finales de la década pasada, aunque sus miembros venían de aventuras musicales anteriores, para mí una de las bandas nacionales nuevas más prometedoras, para muestra un botón, “The Night Song”

Todo un general.

Hablaré sobre un hombre, un general, que es de los pocos que jamás fue derrotado en el campo de batalla, pocos en toda la historia pueden decir eso, más aun cuando su bando fue el derrotado en la guerra en cuestión, casi todo Napoleón tuvo su Waterloo, menos nuestro protagonista, pero antes de entrar en harina haremos una pequeña introducción.

Hablamos de la I Guerra Mundial, “la gran guerra” como fue conocida, si nos preguntan por esa contienda nos viene a la cabeza impepinablemente las trincheras del frente occidental, “leones mandados por asnos” es una expresión que se suele usar refiriéndose a esta guerra, bravos soldados sufriendo y muriendo mayormente por la ineptitud de sus generales, sorprendidos por un nuevo tipo de lucha casi desconocido hasta entonces, las citadas trincheras, millones de hombres lucharon y murieron en operaciones casi suicidas, caídos recorriendo en muchos casos apenas unos metros ante las asesinas ametralladoras.

Evidentemente al hablar de “Guerra Mundial” hablamos de algo más que del frente occidental, de esa línea de trincheras que iba desde el Canal de la Mancha hasta Suiza, fue una contienda dura, se combatió literalmente hasta el último minuto, esas famosas 11 de la mañana del día 11 del mes 11 de 1918, esos ineptos oficiales mandaron operaciones hasta el final, sabiendo días atrás ya que el armisticio estaba firmado y la paz entraba en vigor en ese momento, mas como digo se luchó en más frentes, el frente oriental, los Balcanes, los Alpes, en África, en Asia, en la Turquía europea… en los océanos de todo el mundo.

Fue una guerra que nos trajo los primeros combates serios de la aviación, ya existían como he dicho las ametralladoras, se usaron carros de combate, lanzallamas, gases, artillería pesada a larga distancia, se produjo la primera gran batalla naval con acorazados, cruceros, destructores.. Jutlandia, la segunda batalla naval más importante de la historia, se usaron también submarinos, desembarcos como en los Dardanellos, en fin, junto a esos esbozos de la guerra moderna aun veíamos caballería en los diferentes ejércitos, sin duda fue una guerra interesante e injustamente obviada por el auténtico barómetro de la importancia de los acontecimientos históricos, el cine.

Mucho se habla del nazismo, del exterminio de judíos, bien, en eso también la I Guerra Mundial tuvo su aquel, podemos citar el éxodo serbio, achuchados por las potencias del eje y sus aliados búlgaros, o más claramente, el extermino armenio, causado por los turcos, que enviaron a la muerte a miles de personas en lo que se ha considerado todo un genocidio.

Fue una guerra donde el heroísmo peliculero, como el del personaje que os presentaré luego, apenas tuvo cabida, sí el heroísmo del soldado anónimo claro, si preguntas por nombres de la II Guerra Mundial te salen decenas, si preguntas por los de la primera… la cosa cambia, Francisco José, el heredero por el que se desencadenaron las cosas, Lenin, que aprovechó la Revolución Rusa para auparse en el poder, bien ayudado por los alemanes por cierto, Ludendorff y Hindenburg, los generales jefe de Alemania, Mustafa Kemal, el héroe turco, Pétain y Ferdinand Foch, por el lado francés o Douglas Haig por el británico, pero pocos de ellos han pasado claramente a la historia, si hablamos de verdaderos héroes pues tenemos a mi juicio dos, Lawrence de Arabia y el Barón Rojo, a los que esta vez sí, el cine les revistió de ese misticismo romántico quizá no tan exacto como se merecian.

Bien, en ese contexto situaremos a nuestro protagonista, quien sepa algo de historia posiblemente sabrá de sobra de quién se trata, pero para muchos sin duda será la primera vez que lea acerca de este personaje, que como digo hizo algo quizá nunca conseguido, mantenerse invicto a lo largo de toda una guerra, guerra que encima su bando perdió.

VerdumLlegados a este punto es el momento de descubrir el nombre, si has pensado en Paul Emil von Lettow-Vorbeck has acertado, Von Lettow fue un general alemán enviado a las colonias de ese país en África, concretamente al África Oriental Alemana, que en la actualidad más menos representan Burundi y Ruanda con un claro objetivo, intentar poniendo los mínimos recursos que los británicos sobre todo tuvieran que emplear muchos más y así liberar un poco el frente europeo.

En el barco que le desembarcó en África coincidió con otro personaje histórico, Isak Dinesen, seudónimo con el que se conoció a Karen Blixen, escritora danesa a la que debemos la famosa “Memorias de África”.

Von Lettow tenía órdenes claras, mantenerse a la defensiva, pero tras derrotar a los ingleses en Tanga, que fue a la postre la mayor batalla librada en territorio africano de toda la contienda se dedicó a hostigar y a atacar a las tropas de la Pérfida Albion allá donde pudiera.

Un detalle, al contrario que los británicos los alemanes jamás pudieron proporcionar material, víveres o cualquier cosa a sus tropas en África, el bloqueo del Mar del Norte sólo fue superado por submarinos y esporádicamente por barcos que como mucho llegaron a las costas de Irlanda para apoyar a los insurgentes de ese país, Von Lettow combatió pues en plan barato, surtiéndose de lo que tras cada batalla podía coger de los restos de sus enemigos, pero ¿con qué tropas contaba?

VerdumApenas 3.000 soldados alemanes comenzaron sirviendo bajo sus órdenes, sus ejércitos lo conformaron los askaris, los míticos askaris, soldados nativos, comenzó sus andanzas atacando las líneas de ferrocarril inglesas, poco después, a comienzos de 1915 les volvió a derrotar en la batalla de Jassin, pero esa batalla supuso su particular “victoria pírrica” y ante la escasez de hombres cambió de estrategia, usando a partir de entonces una especie de lucha de guerrillas.

Sus correrías produjeron el primer efecto deseado, Inglaterra tuvo que desviar grandes recursos, hombres y armas, para hacerle frente, nada sirvió, incluso con la entrada de Portugal en la guerra, que en teoría debiera de haber servido para acabar con él, se logró el efecto contrario, ya que Von Lettow atacó Mozambique, colonia lusa, apoderándose de sus guarniciones y por ende de sus recursos.

Para hacernos una idea de la proporción de fuerzas, Smuts, que era su rival en África contó con nada menos que con 300.000 hombres, las fuerzas de Von Lettow, contando los askaris, nunca pasaron de 10.000, pero la valentía de estos, su motivación, entre otras cosas porque cobraban el doble de paga que las tropas nativas aliadas, y las dotes de mando y estrategia de nuestro héroe hicieron que las campañas africanas supusieran desastre tras desastre para los de Smuts y victoria tras victoria para las huestes alemanas.

Incluso acabada la guerra siguió derrotando a sus enemigos, como el 13 de noviembre del 18, en la batalla de Kasama, sólo diez días después, cuando le confirmaron el fin de las hostilidades, entregó sus armas en Abercorn, actual Zambia, invicto.

Fue el único general recibido en Alemania en desfile victorioso, tras la guerra sus esfuerzos se centraron primero en repatriar a todos los prisioneros alemanes diseminados por el mundo, y segundo que sus soldados nativos recibieran igual trato que los teutones, aunque fue tentado más tarde por el nazismo para unirse al partido nunca aceptó, su mayor cargo en el gobierno alemán fue uno honorífico, “General para asuntos especiales”.

en 1959 volvió a África donde fue recibido con honores no solo por sus antiguos soldados, sino por sus enemigos de la guerra, sobre todo por Jan Smuts, quienes le concedieron incluso una pequeña pensión que le ayudó a mantenerse hasta su muerte, en 1964, tras ella el gobierno alemán decidió recompensar económicamente a sus askaris, pero había un problema, muchos habían perdido toda su documentación y muchos se apuntaron al carro sin haber participado, así que usaron un método infalible para separar el grano de la paja, les dieron un palo y en alemán empezaron a mandar ejercicios de fusil tal y como Von Lettow les había enseñado, no hubo duda, sus verdaderos hombres recordaban a la perfección lo que su gran general les había enseñado.

En una guerra cruel como ninguna la figura de Von Lettow aparece como el último héroe romántico, el frente africano fue un frente de caballeros, siempre que apresaba oficiales rivales les dejaba ir con la promesa de no volver a empuñar las armas contra él, nunca hubo ensañamiento ni crueldad innecesaria contra sus enemigos y tanto sus hombres como sus rivales le consideraban un caballero y un hombre de honor.

Una anécdota para acabar, dicen que cuando Hitler le propuso ir de su mano nuestro protagonista, contrario a las ideas nazis, literalmente le mandó a “a tomar por culo”, estuvo incluso recluido en su domicilio durante la II Guerra Mundial y perdió dos hijos en el frente.

Decidme si traer en jaque y derrotar una vez tras otra a un enemigo tan superior, sin medios, aprovechándose solo de lo que les birlaba a los primeros, siempre estos bien surtidos por la potente flota británica, no merece un lugar en la historia mejor que el que se le ha dado a Paul Emil von Lettow-Vorbeck, un hombre además que en una de las contiendas con las mayores atrocidades de la historia hizo la guerra de tal manera que logró el respeto y la admiración tanto de paisanos como de enemigos, esta es en resumen pues la historia de una de las mayores injusticias que el mundo tiene en su lista por resolver.
Sin enrollarme, postdata, Saratoga, “Almas sin Descanso”

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