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Posts Tagged ‘Within Temptation’

Un cuestonario cabrón.

Internet, el colmo de lo absurdo, el otro día, leo: “Tu gran oportunidad para sexo ocasional sin compromiso”, claro, uno no es de metáforas ni de figuras literarias raras, me sonaba bien la idea, pero fui al traductor para lerdos, “quiere decir que follas por la cara”, vaya, ahora sí, cojonudo, pedazo página, a registrarse.

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Arriba, la duda ofende.

Esta es mi modesta aportación a esa bonita y entretenida iniciativa llamada “El defensor de las causas perdidas”, el dilema era claro, ¿arriba o abajo?, no tan claro está a qué se refiere, pero de cualquier manera y tras razonar en profundidad lo tengo clarinete, arriba, por supuesto.

Todos decimos, “prefiero ir al infierno (que está abajo), que es más entretenido”, ya vale, pero dentro del infierno, ¿dónde prefieres?, abajo está donde hace más calor, chamuscados todos, en la parte de arriba es donde se está de cojones, ahí con los malos pero malos sin malicia, ahí es donde están las señoritas de costumbres libidinosas, encima con poca ropa, por el calor.

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Te voy a dar un consejo.

Y eso sin pedírmelo, que es como suelen darse los consejos, quizá por eso te toquen tanto la moral, o los huevos si careces de moral, no sé, siempre he tenido mucho recelo ante los consejos, no a todos claro, está el típico de cocina… , no te cuesta compartirlo y siempre viene bien, pero otros, otros hay que tomarlos con muchas reservas.

Tú ponte, ese que te da “20 consejos para ganar en la bolsa”, coño, si yo tengo 20 trucos para ganar en la bolsa no voy a ser tan gilipollas como para dártelos, los pongo yo en circulación, eso es desconfiante, no me digas, ¿no querrá decir el tipo “20 cosas que debería hacer el resto del mundo para que yo pueda ganar dinero en bolsa”?. Consejo, imagen

Otros resultan curiosos al menos, por innecesarios, “Sé tú e intenta ser feliz, pero ante todo sé tú”, claro, muy bonito, ¿qué vas a decir?, “imita a todo dios, pero ante todo deprímete, que es la polla tío”, o ese amigo al que preguntas por un problema en el ordenador, qué se yo, un error de esos que todos tenemos, “llévalo a la tienda”, de puta madre, no se me había ocurrido macho, qué gran idea, ¿y comprar uno nuevo?, ¿eso no serviría también?.

Lees una revista en la consulta del dentista, ahí sale el guaperas de turno, a saber, pongamos al Cristiano Ronaldo, “10 trucos infalibles para ligar en una discoteca“, acojonante, él sólo necesita uno, aparecer por ella, sólo con eso tiene asegurado el zumo de braga toda la noche, tú más que trucos necesitas un milagro, qué digo uno, el recetario entero, o a la baronesa de rigor, dándote consejos para decorar tu palacio de verano, con unos tiestos que no te entran ni en la sala, “lo importante (te cuenta) es formar al servicio para cuidar el aspecto de la casa”, yo mi servicio no lo formo, como mucho lo reformo de década en década, o le limpio el inodoro y el lavabo.

Hay un consejo que realmente es acojonante, ese que te dice, “tú vete al hiper con la lista de la compra y limítate a ella, así controlas el gasto”, claro, tú vas, con tu lista, nada más entrar ves un pedazo de tele por dos euros y no la compras, total, no está en la lista, es como los vascos del chiste que van a por setas y se encuentran un rolex, como están a setas lo dejan. Otro estúpido, “no metas los dedos mojados en un enchufe”, a esto se podría añadir, no metas la mano en un cubo de agua lleno de pirañas, o no te tires por encima el aceite hirviendo de la sartén, son cosas por lo general bastante molestas.

Los hay estúpidos, los hay tan evidentes que son estúpidos, los hay innecesarios también, tú estás triste, has discutido con la mujer, te encuentras con una amiga, “anda, cuéntamelo” te dice, tú vas y le cuentas, esperando un consejo, incluso sexo, por qué no, al final te dice, “lo mejor es que lo hables con ella”, acojonante.

Luego está esa sabiduría popular, esos mitos, esos consejos que las ancianitas, madres y abuelas te dan de pequeño, “no se comen castañas crudas, que te entran piojos”, mira que le he dado vueltas a la posible relación entre comer una castaña (las de frutas, no un potorro) y coger piojos, o ese que aún hoy en día le dice la madre a la hija, “no se embota bonito con la regla, se estropea”, ¿tan envenenada tiene una mujer su sangre del periodo para que se contagie a un tarro de bonito por las manos?.

Están también los doblemente inservibles, ejemplo, los champiñones, te dicen, “para limpiar los champiñones no los peles, límpialos con un trapo húmedo”, a ver, coño, ¿realmente alguien ha pelado un kilo de champiñones en su vida?, no, a nadie se le ocurre, son champiñones, no naranjas, ese consejo es claramente prescindible, por obvio, pero el otro…. sí, un trapo húmedo… venga…. debajo del grifo y a tomar por culo. Otro muy cachondo, las advertencias de seguridad de algunos productos, un parasol para el coche, te dice “no conduzca con el parasol puesto”, sin palabras.

Lo curioso es que el ser humano es gente de consejos, los tenemos para todos, tú vas al bar y dices que tienes un problema de lo que sea, y tienes consejos para escribir un libro, lo que no se explica es el por qué si todos tenemos tanto consejo para cualquier cosa esté el mundo como esté.

“Murder”, uno de los últimos temas de Within Temptation” para la posdata.

Date obolum Belisario.

Alejandro Magno, Atila, Gengis Kan, Torrebruno, todos ellos tienen en común el haber pasado a la historia como grandes conquistadores, grandes nombres de leyenda, curiosamente hubo otros que haciendo cosas parecidas han visto su nombre oscurecido, ignorado, bueno, en realidad no lo han visto porque ya estaban muertos, pero es un decir, un recurso literario que usamos los que dominamos el arte de las letras.

Belisario

Para los que no tenéis ni zorra idea de arte eso que sale en la imagen es un cuadro, llamado “Belisario pidiendo limosna”, de un tal David, pero no el famoso “David de Miguel Ángel” no, ni de “Leonardo Davicín”, es de un tal Jacques-Louis David, francés él, muy majo, éramos íntimos, evidentemente está hecho basándose en una figura histórica de primer nivel, Flavio Belisario.

Siglo VI (uve palito, significa sexto y se llamó así en honor del gran Camilo Sexto), el Imperio Romano ya no existe, hacía tiempo que se separó en dos porque Salomón no logró convencer a ninguno de los pretendientes que renunciara a la custodia del crío, y el Occidental había caído en manos de las tribus bárbaras, el Oriental se había convertido en el Imperio Bizantino, y ahí surge la figura del último gran emperador, Justiniano I (palito, el que me gustaría echar), este, bajo su mandato, hizo algo realmente histórico, recuperar gran parte del otrora (qué pedazo palabra ¿eh?, digna de mí, sin duda) glorioso Imperio Romano, recuperó toda la península italiana, las costas del Adriático, la gran mayoría de islas mediterráneas, prácticamente todo el norte de África y la parte sudeste de la península ibérica.

Pero, ¿lo hizo él?, no, se valió para ello de figuras como nuestro protagonista, Belisario, nombrado por Justiniano jefe de las fuerzas imperiales, hay que decir que ambos se conocían desde jóvenes, que tenían bastantes cosas en común, la visión de un nuevo gran Imperio al estilo del antiguo de Roma, pero también cosas más de andar por casa, como el casarse con dos mujeres de esas de costumbres relajadas (unos putones que se diría hoy), Teodora (con el general) y Antonina (con el emperador), así que podemos decir que el Belisario este era como la mano derecha del emperador, y sí, consiguieron sus objetivos gloriosos, de sobra.

Belisario destacó enseguida como un gran genio militar, ganando batallas allí por donde iba, y lo hizo a pesar de que el emperador no hacía más que putearle, no le mandaba apenas refuerzos, equipación, por no darle no le daba ni el apoyo moral y político, es más hasta mandaba a otros generales para que le hicieran sombra, Justiniano no dejaba de ser un tío (sí, ya entonces se usaba esta terminología de hoy en día y si no lo crees ve “hispania” y sus “a que te metus”) bastante mediocre y estaba celoso de la fama que Belisario iba adquiriendo.

Pues lo dicho, Belisario encumbrado como uno de los más grandes generales de la historia y llega el momento de recibir su premio, es llevado a Constantinopla y juzgado por corrupción, el juez un tal Procopio de Cesarea, quien a pesar del nombre nació de parto natural y ojo, sin epidural, viejo enemigo del bueno de Belisario, el juicio era un poco como los de las pelis de Manolo Escobar y Conchita Velasco (Qué gran título “Me Has Hecho Perder el Juicio”) y resultó culpable y condenado, pero, Justiniano, una vez cumplida su aspiración de defenestrar y dejar el nombre de su general por los suelos, se hizo el magnánimo (joder qué de palabras chulas me salen hoy) y le perdonó, eso sí, a cambio un par de pequeñeces, sacarle los ojos (bueno, en realidad esto no es más que leyenda, pero como he tomado partido lo doy por válido y punto) y condenarle a ejercer la mendicidad (esto tampoco debe de ser muy cierto, pero lo dicho, yo digo que es verdad y acabose).

Lo cierto cierto es que Justiniano nunca tragó a Belisario y no cejó en el empeño de ensuciar su nombre y acabar con su carrera militar, ojo, que hay historiadores que sí afirman que Belisario acabó sus días pidiendo limosna, tal y como afirma la leyenda, en todo caso murió olvidado, a pesar de que durante sus campañas aumentó el tamaño del imperio más de un 40 %, como además vivió en una época bastante oscura, la Alta Edad Media, a pesar de sus logros su nombre quedó un poco en el olvido, durante los siglos siguientes se le recordó más como leyenda que como personaje histórico, me refiero con lo de leyenda no a como a mí se me recuerda en las discotecas de mi época veinteañera, sino como una figura más literaria que otra cosa, incluso fue considerado algo así como un santo (sin el significado religioso del término), figura utilizada en poemas, esculturas, pinturas e incluso biografías, “Life of Belisarius” de Philip Stanhope o “El conde Belisario” de Robert Graves.

Figura controvertida sin duda, lo mismo puedes leer de él que era un hombre humilde como que era un traidor, honorable como terco y ambicioso, lo cierto quizá es que como siempre ni tanto ni tan calvo, eso sí, hoy en día Belisario sigue siendo el héroe que dio todo por su emperador y nunca recibió nada a cambio, me resulta bastante curiosa la historia de Justiniano y nuestro gran general, incluso en otra medida puede ser aplicable a muchas de las cosas que vivimos hoy en día, hay que tener cuidado con ser demasiado eficientes, porque oscurecer al de arriba puede ser mortal de necesidad, y más ahora con la reforma laboral 😀

Uno de los últimos temas de Within Temptation para la posdata, “In the Middle of the Night”

Las calles de Baltimore.

Tras gozarla al ver el trailer de la segunda temporada de “Game of Thrones vamos de nuevo con una de las pocas series que a mi juicio supera a la de Winterfall.

En su momento hablé de la policía de “The Wire”, una atípica comisaría, atípica para lo que nos suele enseñar el cine y la televisión, porque sin duda debe ser esta, la de la poli de Baltimore, la más típica policía de la pantalla, pues hoy hablaré un poco de “los rivales” de estos, los trapichas, delincuentes, asesinos y demás moradores de las calles de Baltimore.

Calles The Wire

Tal y como pasa con el resto de la serie la seña de identidad de la serie de David Simon a la hora de mostrarnos las calles de la ciudad es sin duda la credibilidad, no obstante muchos de los personajes están interpretados por gente de la calle, estando el casting en general cubierto de actores y actrices no muy conocidos pero grandiosos en su labor, a lo largo de las cinco temporadas de la serie pues son muchos los personajes que desfilan por las torres, las casas baratas, “Hamsterdam” y demás escenarios, desde los cabecillas de turno del tráfico de drogas hasta los muchachos que van a la escuela mientras buscan su lugar en la vida, pasando por los yonkis, los soldados de las bandas, buscavidas varios y hasta un particular Robin Hood.

Avon Barksdale (Wood Harris) y ‘Stringer’ Bell (Idris Elba, “Luther”) son los líderes de una de las bandas que controla el tráfico de droga de la ciudad, el primero “tradicional”, todo un gangster a la antigua usanza, luchando por cada esquina con las bandas rivales sin concesión alguna, el segundo con una mentalidad más moderna, intentando entrar en nuevos negocios y hasta estudiando técnicas comerciales y empresariales para adaptarlas al “negocio”, con ellos viviremos una lucha de mentalidades, de maneras de entender la vida incluso, hay un momento en el que una frase de Avon refleja las diferencias entre ambos: “Yo no soy un empresario de traje como tú. Soy sólo un gángster, supongo. Y quiero mis esquinas”.

Marlo Stanfield (Jamie Hector, “Heroes”), será su rival más directo, expeditivo, duro, su metodología es sencilla, controlar mediante el miedo, la disidencia se paga con la muerte, la sospecha de la traición se paga con la muerte, el mero indicio de colaboración con el enemigo o la policía se paga con la muerte, es su precio mínimo, para ello cuenta con dos armas, “Snoop”, la poco femenina y temible sicaria interpretada por Felicia “Snoop” Pearson, del que toma nombre y apodo, y Chris Partlow (“The Good Wife”), segundo de Marlo y brazo ejecutor del mismo.

“Bubbles” (un genial Andre Royo) encarna a un yonki más, colaborador ocasional de la policía y más preocupado de conseguir su dosis que de otra cosa, a lo largo de la serie seremos testigos del peso que irá ganando en la trama, su personaje se convertirá en el referente de la lucha por escapar del infierno de las drogas, la última temporada tiene una escena, saliendo él de un sótano, que es realmente emocionante por su significado.

Pero sin duda el gran personaje ya no sólo de las calles, sino de la serie entera, es Omar Little, Michael K. Williams (“Boardwalk Empire”), un delincuente realmente peculiar, gay, bien educado, con un peculiar sentido de la moral, él, casi en solitario, trae en jaque a los cabecillas locales del tráfico de droga, robándoles todo lo que puede en cuanto se le presenta la ocasión, su presencia causa el terror, su tarareo de “The Farmer in the Dell” siempre precede a su gabardina y su aparatosa escopeta causando un efecto que en alguna ocasión hace que no sea necesario casi ni hablar para lograr el botín, este tiene muchas escenas inolvidables, su testimonio en un juicio para joder a sus enemigos, una conversación con el detective “Bunk” y una cacería junto a otro de los grandes, aunque este breve, personaje de la serie, el Hermano Mouzone.

El éxito de “The Wire” en mostrar las calles y violencia de Baltimore radica en el empeño de David Simon y Ed Burns de hacerlo lo más real posible, Simon trabajó en un periódico local y sabía de antemano de qué hablaba, pero es que para preparar la serie no dudaron en bajar a las cloacas de la ciudad, asesorándose por personajes luego trasladados a la pantalla, muchos interpretados por ellos mismos, los habitantes de los suburbios de la ciudad se convirtieron así casi en guionistas y protagonistas de la serie, dándole un realismo nunca antes tan conseguido, consiguieron hacer de algo, en principio tan banal, manido y tratado como la droga y su tráfico algo realmente grande, complejo, entretenido y de nivel, inolvidable, con unas interpretaciones fuera de lo común, unos guiones inteligentes, profundos y sinceros, todo un retrato de una ciudad empobrecida, real, áspera, cruda, haciéndote entender a los personajes, haciéndote sentir parte de sus vidas.

Es difícil volver a ver una serie que refleje la realidad tan fielmente, que tenga unos personajes tan reales, empezando por un detalle estremecedor, la juventud de los protagonistas de las calles, esto por sí sólo habla del terrible destino que la droga causa, es complicado llegar a viejo estés en la parte de la pirámide en la que estés, si estás arriba alguien te tumbará tarde o temprano, si estás en medio alguien te acabará pasando viejas o recientes facturas y si estás abajo directamente acabarás con algún mal chute o simplemente en el lugar equivocado, todo tiene fecha de caducidad.

Within Temptation, la banda holandesa bandera del metal gótico más comercial, con la preciosa voz de Sharon como reclamo, para ellos es la posdata con un tema que ya tiene algún tiempo, “Memories”:

Y mi gozo en un pozo.

Uno llevaba un tiempo contando sus tonterías en un blog, como no tengo grandes cualidades, ni soy famoso, ni nada bueno que ofrecer pues era un blog en el que más que nada invertía mis ratos libres, sin mayores pretensiones, la cosa es que acude uno a su cita para escribir la tontería de turno y se encuentra conque su blog no existe, el servicio cesa en un mes y mi sitio es inaccesible.

Manda huevos

 

La cosa es que otros blogs del mismo servicio, soy.es, sí que siguen disponibles durante este mes, incluso los creados ayer mismo, el mio no, será por ser calvo, o quizá fuera mi suegra la que ha malmetido por joder, que me chapen el blog  jode, pero si pudiera recuperar todo lo escrito sin duda lo haría menos, aun tengo esperanzas, pero no demasiadas, entre otras cosas porque dudo que los dueños del garito tengan la más mínima intención de preocuparse por esas cosas.

 

En fin, sea a base de comenzar de nuevo o sea recuperando mis chorradas anteriores este será mi nuevo espacio, donde contar al despistado lector, porque solo un despistado llegará aqui, mis impresiones sobre la actualidad ciclista, las series que vea y mis postdatas, donde cada entrada pondré un tema que me guste, por poner mi grano de arena en este pais tan aborregado musicalmente.

 

Y cierro este post de debut con Within Temptation, metal comercial, con un tema comercial, What Have You Done.

 

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