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Posts Tagged ‘Western’

Nadie cabalga como Flanagan.

Inmensas praderas, tierras inexploradas, tierras sin ley, una nueva vida, esperanza, hombres rudos y aguerridos, todo eso y mucho más es lo que nos viene a la cabeza cuando hablamos del “western”, las del oeste de toda la vida, las que mi padre llamaba “de indios”, “Aita”, le decía yo, “pero si no sale un puto indio en toda la peli”, “qué tendrá que ver, también tu madre te llama guapo y mírate”.

Más allá de todo esto, de viejos episodios ya superados y que no me causan trauma alguno, el que salga con verduguillo en las fotos del DNI es mera casualidad, hay otras cosas muy del cine del oeste, que es de lo que te voy a contar, con gran conocimiento, como siempre, del tema, la verdad es que solo pensar que es gratis leerme me causa urticaria, si tenía que vivir de esto, cojones.

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“Hell on Wheels”, la conquista del oeste.

Pues me estoy viendo “Hell on Wheels”, “Infierno sobre Ruedas” en cristianés, un western en toda regla, del género ya di fe hace tiempo de una más que brillante obra, “Deadwood”, me dejó tan buen sabor de boca que en cuanto me enteré de que AMC iba a sacar esta pues nada, ardía en ganas de verla. Joe y Tony Gayton son los creadores, ni puta idea, no he visto nada de ellos, el reparto, Anson Mount, lo mismo, no te tenía visto chaval, Colm Meaney, este sí, sale en un porrón de pelis y series, un rapero llamado “Common”, la guapa irlandesa Dominique McElligott, Eddie Spears, que claro, al ser sioux pues ha interpretado indios en la pantalla, “Comanche Moon” o “Bury My Heart at Wounded Knee”, por ejemplo y Ben Esler, que salía en “The Pacific” o Christopher Heyerdahl, que sale en la última entrega de “True Blood”.

La cosa no deja lugar a dudas, acabada la guerra de secesión un soldado sudista quiere vengar la muerte de su esposa a manos de unos yankis hijoputas, para lo cual acaba en el lejano oeste, en plena obra del ferrocarril, obra que les causará problemas con los indios lugareños y tal, venga, no me digas que así, a priori, la historia no mola, si te dan ganas de empezar a verla cuanto antes, encima ya está rodada incluso la segunda temporada, por lo que sabes que no te quedarás con las ganas.

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“Deadwood”, Swearengen y compañía.

Bienvenidos a la frontera, a la fiebre del oro, bienvenidos a Deadwood, tiene ley, pero eso sí, peculiar.

Deadwood

“Deadwood” es otra de las pequeñas joyas que la HBO ha dejado para la televisión, creada por David Milch se emitió entre los años 2004 y 2006, tres temporadas, los costes de producción y las bajas audiencias le dieron finiquito, por lo que es otra de las muchas series acabadas prematuramente, sin un final acorde a su calidad.

La serie narra las aventuras y desventuras de Deadwood, ciudad real, durante la época de la fiebre del oro, cuando aun no era siquiera parte de los Estados Unidos, estamos pues ante un western, como Deadwood es una ciudad real hay imágenes de la época, hay que decir que los productores de la serie clavaron con todo lujo de detalles la ambientación, aquí las calles tienen barro, el caos es total, la gente luce ropas desgarradas, raídas, están sucios, pisan mierda de caballo, es el primer punto a favor de “Deadwood”, el apartado técnico, de vestuario, de ambientación, es sobresaliente.

La historia como tal no existe, más bien la idea es revivir ciertos hechos históricos, mezclándolos con otros muchos inventados, mezclar personajes reales con otros inventados y contarnos sus vidas, su día a día, claro que como siempre pasa hay unos más protagonistas que otros, Seth Bullock (Timothy Olyphant “Justified”), Al Swearengen (Ian McShane “Kings”), Wild Bill Hickok (Keith Carradine “Dexter”), Sol Star (John Hawkes), Calamity Jane (Robin Weigert), Wyatt Earp (Gale Harold), EB Farnum (William Sanderson “True Blood”), Charlie Utter (Dayton Callie “Sons of Anarchy”), y George Hearst (Gerald McRaney “Jericho”) son algunos de los personajes basados en gente que realmente vivió en algún momento en la ciudad, algunos tienen una presencia breve, otros están a lo largo de toda la serie, entre los acontecimientos históricos está por ejemplo la muerte de Hickok, perfectamente recreada, casi al detalle.

Junto a ellos personajes que o bien no se tiene constancia que existieran o están basados en gente que existió pero ya sin mantener su nombre, por lo que se varía bastante su personalidad, el reparto como suele pasar en estas series HBO es extenso y por citar a algunos tenemos por ejemplo a Molly Parker, joven veterana de la tele, Powers Boothe, Paula Malcomson (otra habitual de las series americanas), Kim Dickens (“Treme”) o Anna Gunn (“Breaking Bad”), hay muchos más y casi todos perfectos, sin duda el casting es otro acierto.

La serie es, como acostumbra su canal padre, violenta, no apta para menores, no escatima ni sangre, ni podredumbre, ni palabras malsonantes, ni sexo, no es desde luego el tipo de serie que Spielberg enseñaría a sus nietos, si los tiene, los personajes mean, follan, hacen y reciben mamadas, pegan tiros, se ahostian, se emborrachan, se vuelven a pegar de hostias y hacen las paces yendo al putetxe, los hay más y menos cabrones, quizá sea esa, el de esteriotipar demasiado a algunos, una de las pegas, de las pocas pegas, los hay rectos, caballeros hasta el final y los hay hijosdeputa de cuidado, aquí el papel de George Hearst quizá sea el ejemplo más indicado.

El ritmo tampoco es que sea su fuerte, se toman tiempo para contarnos las historias, a veces se te hace pesada, a personajes como el de Juanita Calamidad hasta le pegarías un tiro, hablamos de cualquier manera de una serie premiada tanto en “aldabas de oro” como en los “emmys”, durante un tiempo se especuló con la posibilidad de acabar la serie con un par de telefilmes, estilo a lo que sucedió con “Firefly”, pero tal idea tampoco llegó a buen puerto.

“Deadwood” es una serie coral, muy coral, pero sin embargo cualquiera que la haya visto y piense en ella tiene un nombre en la memoria, Al Swearengen, pocas veces un personaje y el actor que le da vida, McShane, se come la pantalla tanto que oscurece al resto del reparto, Swearengen existió realmente y tuvo su “Gem”, su saloon puticlub, él es quien realmente manda en la ciudad, aunque no tenga puesto alguno, él es quien decide quién y cómo muere, él y sus secuaces, un cabrón de tomo y lomo, pero acabas adorándole, es ver cualquier escena suya y te pegas a la pantalla, ya ni decir cuando coincide en pantalla con Mr. Wu (Keone Young), te descojonas.

Fue tanto su peso que cuando le buscaron un malvado que hiciera el rol de rival no pudo mantener el tipo y tuvieron que echar mano del anteriormente citado Hearst, ese al menos aguanta el tipo, su lenguaje soez acaba por ganarte por entero, sólo por él ya merece la pena ver la serie.

En definitiva, a pesar de ser una serie inacabada merece mucho la pena verla, pasarás buen rato sin duda, eso sí, quítate prejuicios, no tiene nada que ver con cualquier serie o peli del género que hayas visto, es más cruda, más real, más sincera, en definitiva las señas de identidad de HBO.

Postdata, Lacuna Coil, italianos, de ellos simplemente decir que cuentan con la bella Cristina Scabbia a las voces, bella no, preciosa, me pone todo lleno de amor cada vez que la veo, veteranitos ya, de ellos este “Our Truth”

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