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Posts Tagged ‘Torchwood’

La inevitable, pero mejorable, muerte.

Estaba yo pensando en cosas de líderes de opinión, cosas que claro, a ti, como simple mortal, se te escapan, qué se yo, por qué todo junto se escribe separado y separado todo junto, la tensión de las relaciones diplomáticas entre Formentera y Cabrera, la conveniencia o no de un tercer seno femenino en la espalda… cosas que alguien debe considerar para que avancemos como especie. Pues nada, estaba yo en esas cosas cuando reparé, como reparan los genios en las cosas, por casualidad, en que hay dos cosas ciertas en esta vida, una, cuando comes chorizo, no, no engorda, engordas tú, el chorizo adelgaza a medida que te lo comes, dos, todos moriremos.

Una cosa, si por lo que fuera tienes una muerte reciente mejor que no leas, soy de tomarme prácticamente todo a broma, soy además de usar poco el buen gusto, más bien soy zafio y malhablado, es probable que si tienes cierto dolor por la pérdida de un ser querido te sientas ofendido, también si eres de los que piensan que no está bien trivializar con estas cosas, como yo lo haré pues lo dicho, es mejor casi que pases del tema.

Muerte Hace poco estaba viendo una peli alemana, “Isenhart”, de esas de época medieval, no está mal por cierto, bien, en una escena condenan a muerte a un hombre, inocente por cierto, ¿cómo le “ejecutan”?, pues enterrado vivo, mas los muy cabrones encima le ponen un tubo en la boca, tubo que sale a la superficie, para que aun enterrado pueda respirar, muerte más cabrona difícil. Claro, viénete a la cabeza también “The Tudors” coño, en esos tiempos sí que sabían como putear al condenado, ahí colgándolos, descolgándolos, destripándolos, cortándoles los genitales, quemándoselos, de ahí al otro extremo, “Torchwood”, donde un alien en forma de tía buenorra literalmente te mata a polvos, la muerte deseada por todos.

Al final claro, morir te mueres, la cosa es cómo, con cuánto dolor, ensañamiento, pues nada, ya que nos vamos a morir al menos vamos a ver que en el fondo lo haremos de una forma casi indolora comparado con lo que ha habido en la historia de la humanidad, de esto se trata, de ver alguna de las muertes más horrendas que han sucedido.

Sin duda alguna una de las minas de oro para este tipo de cabronadas es la Edad Media, donde se inventaron multitud de aparatos y métodos de tortura, muchos de los cuáles tenían un inevitable desenlace fatal, imagínate, el preso tumbado e inmovilizado, se le coloca en el vientre una jaula, dentro una rata, empiezan ahí a tocarle los huevos a la rata hasta que esta comienza a escarbar en la carne, (algo parecido sale en la segunda temporada de “Game of Thrones”), muy agradable desde luego no debía resultar. “La doncella de hierro”, la hostia ya en lo que a crueldad se refiere, para quien no sepa de qué va el tema, imaginaos como una especie de sarcófago, donde es encerrado el “indeseable” de turno, ya sólo con encerrarle vivo ahí la cosa tendría su miga, pero es que encima el interior estaba lleno de puntas situadas en lugares estratégicos, que se clavaban en el reo, produciéndole inmensos dolores pero sin tocar puntos vitales, por lo que la agonía se prolongaba días.

Otra de la época, muy usada por la inquisición, meter al reo en un caldero y cocerlo vivo en plan caníbal africano, pero comenzando con el agua fría, para que durara el espectáculo, se calcula que pasaban hasta 20 o 25 minutos desde que comenzaba el guisado hasta que el preso moría.

Qué decir del empalamiento, famoso por haber sido el método favorito del verdadero Drácula, se colgaba al prisionero en una estaca, que se introducía por el ojo trasero, la estaca, afilada, iba abriéndose paso por el cuerpo del reo hasta causarle la muerte, pero ojo, siendo este, Drácula, el principal valedor de esta noble tradición no fue su inventor, ni mucho menos. Asiria, en la más remota antigüedad, parece ser la fuente de este método, utilizado también por Dario I, el famoso rey persa.

Otro curioso método es el llamado “la rueda”, simple, pero efectivo, se ataba al preso a una rueda de moler grano, metiendo luego rueda y preso al agua, al menos estos eran igual de crueles con ambos, que la rueda también se mojaba, evidentemente el prisionero se ahogaba sí, pero claro, al mismo tiempo el peso de la rueda iba haciendo su función, destrozarle literalmente, con lo que la putada era doble.

Mil y una, noches, sí, pero también heridas, cuando se habla de tortura china es referencia este método, sin duda, con precisión milimétrica el verdugo hacía eso, mil y una pequeñas heridas al pobre ajusticiado, de tal manera que ninguna de ellas resultaba mortal, pero entre todas y tomándose su tiempo, y la consecuente agonía del preso, lograban acabar con su vida, resultaba tan cruel que se reservaba sólo para casos especiales.

“Suplicium Ad Bestias”, también conocidísimo método, esto es eso de “a los leones”, toda una tradiciónde la antigüedad, sobre todo en la época del glorioso Imperio Romano, había múltiples variantes, o se echaba al preso sin más a la arena, o se le untaba además de algún tipo de reclamo para las bestias, o se les ataba a postes, otra cosa no, pero imaginación les sobraba, mala hostia también claro, por que encima achuchaban a los leones o animal salvaje de turno, para enfurecerles, todo esto con el público pasándoselo de cojones, cosas de las tradiciones, que todo lo justifican. Quizá lo que menos conocido sea de todo este asunto sea que el animal que mataba y devoraba al preso luego era sacrificado también, al considerarlos ya “impuros”, claro, es que para lograr la pureza de alma, espíritu o lo que sea no había nada como zamparse unas pipas viendo devorar al cristiano, ojo, al respecto de esto, decir que ni mucho menos los cristianos fueron los usuarios en exclusiva de los banquetes de los jugadores del Athletic, no, fue algo bastante común y generalizado con todo tipo de gente.

En fin, que esto da para la leche, pero tampoco es plan de torturaros, comentar por encima pues eso, el famoso garrote vil, la hoguera, la decapitación, uno muy curioso, desendestinar vivo al preso, uno que se practicó en la gloriosa conquista española de América, sacar fetos a las nativas embarazadas y quemarlo delante de ella, desollar viva a una persona (o sea, quitarle la piel), aplastamiento por elefantes, meter vivos a varios presos en la estatua de un toro y pegarles fuego (toro de Falaris), el famoso sacrificio visto en “Apocalypto” (solo que era practicado por los aztecas y no por los mayas)..

Hoy en día siguen produciéndose casos realmente acojonantes, y dejamos ya el tono de broma, muchos, mafias de todo tipo, señores de la guerra, si algo sobra son cabrones, pero hay un caso particularmente sangrante para mí, las lapidaciones, legales, que se producen en algún que otro país donde rige la ley de la Sharia, ley que claro, es interpretada como le sale de los witos al juez para hacer eso, legal, una de las más inhumanas formas de acabar con la vida de una mujer, porque claro, casualmente siempre son mujeres, pero, hay que respetar todas las culturas, eso se dice ¿no?.

Iced Earth para la posdata, el tema: “Horrorshow Dracula”

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“Torchwood”, demasiado fantasiosa.

“Doctor Who” es una de las más míticas series británicas, emitida en varias etapas durante las décadas de los sesenta y ochenta y desde esta hasta el año 2005, ciencia ficción más bien ligerita, en plan familiar, de perogrullo es decir que tuvo éxito, si no no duraría tantas temporadas, bien, cuando la serie acabó encontraron la forma de darle continuidad al asunto, con “Torchwood”.

Torchwood “Torchwood” era como una especie de palabra clave que la BBC británica, productora de la serie, ponía en los envíos de los capítulos para evitar robos y filtraciones a internet, aprovecharon ese nombre para titular esta serie que tiene hasta el momento cuatro temporadas, sigue la temática de “Doctor Who”, no obstante no deja de ser un spin-off de esta, con ese nombre, Torchwood, llaman a una agencia británica encargada de investigar todo suceso paranormal, sobrenatural y demás que suceda bajo los dominios de la Reina y que pudieran suponer un problema de seguridad nacional.

Russell T. Davies es el padre de la criatura, este ya estaba en el equipo de la serie madre, también era guionista y productor de “Queer as Folk”, la serie gay por antonomasia, el reparto, John Barrowman, actor curtido en el teatro y la tele británica y también compositor, Eve Myles, Burn Gorman, Naoko Mori, Gareth David-Lloyd, Freema Agyeman (a esta la vimos en “Survivors”) y entre otros Bill Pullman, quizá el más conocido de todos por su larga carrera, en un principio sale también la inolvidable Niobe de “Rome”, Indira Varma, pero luego ya dejamos enseguida de tener el gusto de su presencia.

Tiene una gran pega la serie esta, que no te la crees, y no es que no te la creas por el tema de los extraterrestres y tal, que bueno, que aparezcan constantemente bichos espaciales de todo tipo, tamaños texturas y siempre en el mismo sitio tiene su aquel, o por todo lo paranormal, lo paracientífico, mundos paralelos… vale, también aceptamos que en una serie de ciencia ficción esas cosas tiene cabida, pero que coja un grupo secreto del gobierno, superelitista y con gente superpreparada y especialista en lo suyo y meta dentro del grupo a la primera policía local que se topan…. pues chirría, más cuando además hasta la tienen que enseñar a disparar una pistola, que digo yo que qué coño de formación tiene la policía galesa para que una agente no tenga ni puta idea de cómo apuntar con cierto tino.

Aún así pues tampoco es que hablemos de un bodrio monumental, no, es entretenidilla, sin más, sin que te haga pensar lo más mínimo, mientras no te plantees lo que pasa pues hasta pasas el rato, como además es de estas series que en cada capítulo te van contando una historia nueva pues el ritmo es bastante elevado, esto tiene su cosa buena, porque además de ser independientes los capítulos son muy distintos entre ellos, pero mucho, lo malo es que hay cierta irregularidad, los hay muy buenos y los hay bastante prescindibles, no peca de mojigata y hasta tiene alguna escena capaz de hacerte una mínima gracia, los efectos especiales no son de premio, pero cumplen, los actores cumplen, todo es cumplidor, incluso tiene algún detalle bastante original en este tipo de series, me refiero a la sexualidad de los protagonistas, arriesgado cuanto menos.

Ya al final de la primera temporada vemos un cambio, se pierde la independencia entre los capítulos y lo que sucede en uno tiene ahora sí, mucha más clara continuación en el siguiente, también da un paso más a la hora de convencerte de que la historia no tiene pies ni cabeza, se dice, se comenta, que la cosa va mejorando, que la tercera temporada ya es en sí misma un conjunto, digo que se dice y se comenta porque yo ya desistí en la segunda, llega siempre en estas series una escena que te acaba convenciendo de dedicar tu tiempo a otros menesteres. En este caso, chica paralizada, envenenada, llega la cuadrilla, saca una un portátil y en unos segundos tiene los resultados del análisis del veneno, ya ves tú, uno enciende el ordenador y se tira unos minutillos, luego tiene que arrancar el software, meter los datos y esperar resultados, estos no, estos lo que tú haces en 20 minutos lo ventilan en 20 segundos.

Lo dicho, si te gustan las cosas paranormales, no eres muy exigente y no te planteas un mínimo de lógica al ver lo que ves pues nada, hasta puedes disfrutar, si no mejor a otra cosa.

El gotic metal más pasteloso para la posdata, Entwine, finlandeses, tienen algún tema que merece la pena, uno de ellos es este “Surrender”, que sí, es pegadizo y comercialote, pero tiene su aquel.

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