Archivo

Posts Tagged ‘Murieron con las Botas Puestas’

El Auténtico Custer.

Personajes históricos hay muchos, grandes héroes y villanos, conquistadores, médicos, políticos, religiosos, militares, Belén Esteban, científicos, escritores, artistas varios, nuestros respectivos padres, salvo Belén Esteban todos suelen estar ahí por méritos propios, incluso hay muchos personajes históricos que se han quedado en el olvido, más o menos injustamente, pero, ¿es la Esteban la única excepción?, no, hoy voy a hablarte de un personaje que tiene dos cementerios en su nombre, una antigua academia militar reconvertida en academia de policía, estatuas, monumentos, una división del ejército norteamericano, una colina y hasta pequeñas ciudades y pueblos bautizadas con su nombre (una de estas, la de Dakota del Sur, es protagonista de una de las escenas más desternillantes de “Deadwood”), con todo esto bien debiera de tratarse de algún líder imbatido, un genio militar vaya, pero no, se trata simplemente de George Armstrong Custer, “Yellow Hair” (cabello amarillo).

Custer
Su carrera militar, su historia, la hemos visto reflejada en pelis como “Murieron con las Botas Puestas” de 1941, dirigida por Raoul Walsh, que sembró gran parte de su aureola mítica, “La última aventura de Custer” (“Custer of the West”), 1967, de Robert Siodmak, que ya trataba como personas a los indígenas americanos, aunque seguía manteniendo un heroísmo en las acciones de Custer que seguía la estela de la anterior, de manera menos directa sale también en “Pequeño gran Hombre”, de 1970 y dirigida por Arthur Penn (en esta comienza el cine a retratar lo peor de él), por lo general el cine nos muestra, sobre todo en la más famosa, la primera, un Custer valiente, decidido, honorable, brillante estratega, conocedor de su profesión y un estupendo oficial, la realidad sin embargo parece ser algo distinta.

Custer se formó en la afamada “West Point”, quizá la más famosa academia militar yanki, pero sin nada de brillantez, al contrario, fue el último de su promoción, pero ahí comenzó una serie de “afortunados” acontecimientos que le encumbraron, en aquella época la mayoría de cadetes de West Point eran del sur, hijos de ricos dueños de plantaciones con el dinero suficiente para pagarles la estancia y formación, esto hizo que cuando el sur declaró la guerra a pesar de sus casi nulas cualidades para el servicio tuviera un sitio como oficial en el ejército, sirvió como teniente y como capitán, destacando en algunas acciones y empezando a desarrollar un gusto por los adornos en su uniforme que poco a poco comenzaron a hacerle un nombre entre sus compañeros, hay que entender que por aquella época, los primeros años de la Guerra de Secesión, el sur le daba paliza tras paliza al norte y estos estaban necesitados de pequeños héroes que subieran la moral tanto de la tropa como del propio país.

Uno de los capítulos más controvertidos de su carrera fue su ascenso a general de brigada, producido por un mero error o para dotar de generales a las brigadas de voluntarios que se iban formando, fuera lo que fuera se convirtió en el general más joven del ejército federal, con apenas 23 años, el resto de su carrera durante la guerra estuvo salpicada de dosis de fortuna, inconsistencia, insensatez y agresividad, pero como a partir de su nombramiento el curso de la guerra cambió radicalmente, gracias a
Gettisburg, sus errores quedaron eclipsados por las victorias en las que iba participando, pero no acabó la contienda como la figura histórica que es en la actualidad, ni mucho menos, de hecho ni siquiera continuó en el ejército, su fama le llegó curiosamente con una derrota sin paliativos y en la que él tuvo mucho que ver, Little Big Horn.

En la peli de Walsh se nos muestra su retorno al servicio activo gracias a la mediación de su esposa (esposa que tuvo gran responsabilidad en mitificar la figura de su marido al escribir varias novelas sobre él), en realidad la cosa fue más tomar el puesto como Teniente Coronel de un regimiento de caballería a cambio del apoyo político al Presidente Johnson, sea como fuera se creó para él el famoso Séptimo de Caballería, ahí siguió su polémica carrera, que el cine de la época dorada de Hollywood nos hurtó (sólo a partir de “Pequeño Gran Hombre” se mostraron los episodios más controvertidos de su carrera militar) apartado del servicio un tiempo por deserción, la Batalla del río Washita, donde exageró el número de bajas enemigas y minimizó la de civiles (mujeres y niños) o alentar la colonización de los territorios Sioux que propició la creación de Deadwood por ejemplo y que hizo que los indígenas tuvieran que abandonar tierras para ellos sagradas, esto en la peli se cuenta al revés, en un acto bochornoso de tergiversar la historia para engrandecer al protagonista de nuestra peli, según Walsh él fue quien advirtió del peligro que suponían la llegada de noticias acerca de la existencia de oro en la zona y los periodistas quienes silenciaron sus advertencias, Custer tuvo sus problemas políticos, estuvo a punto de ser apartado definitivamente del ejército, pero no fue así y como no fue así llegamos a Little big Horn.

Custer2

Con ésta batalla logró la gloria, en principio iba a participar en una campaña militar para acabar con una sublevación de varias tribus “indias”, su regimiento contaba con 600 hombres, pero Custer no esperó a ese ejército que se acercaba y decidió atacar él sólo, encima dividiendo sus fuerzas en tres compañías, encima, como hacía calor, sus soldados fueron al combate sin más equipamiento que sus rifles, munición y agua, atrás quedaron el resto de equipo entre el que se encontraban unas ametralladoras que hubieran resultado decisivas, en la peli de Walsh se nos muestra que el regimiento fue atacado por sorpresa por un gran número de “indios”, cuando acudían a su encuentro para evitar que estos atacaran una población cercana llena de civiles, un acto desinteresado y heroico vamos, más bien fue al contrario, o al menos esto es lo que pretendía Custer, avistó lo que parecía ser el campamento enemigo y se dispuso a cargar contra él por varios frentes, lo que se encontró fue con un ejército rival que le multiplicaba en número, arrollando a las tropas yankis y aniquilándolas en apenas unos minutos, prácticamente todos acabaron muertos, aunque no todos como dice el mito, sus cuerpos despedazados y sin cabelleras, incluso en ocasiones castrados.

Por aquel entonces el nombre de Custer pasó directamente a ser sinónimo de héroe, su derrota sin paliativo alguno fue considerada como una hazaña, el nombre de alguno de sus oficiales sí que quedó manchado de incompetencia, lo cierto es que Custer tuvo una actitud más bien suicida y que arrastró a la muerte a sus hombres, y de eso sus oficiales tuvieron poca culpa, se dice que Reno y Benteen, sus dos oficiales de mayor rango, fracasaron, pero es que tenían imposible llegar a la posición de Custer, el número de enemigos era tan elevado que poco o nada pudieron hacer, ha sido el paso de los años el que ha ido poniendo los hechos como lo que realmente fueron, una acción precipitada, egoísta (buscando la gloria individual, lo que le hizo rechazar refuerzos que le ofrecía su general al mando) y llena de errores de bulto.

Hubo también otros factores aparte de la ineptitud manifiesta de Custer claro, la inexperiencia en combate de sus hombres por ejemplo, mientas que las tribus que participaron en la batalla, Lakota, Cheyennes y Arapahoes eran en su mayoría expertos guerreros conocedores del terreno los soldados del Séptimo de Caballería eran casi bisoños reclutas que apenas habían disparado un rifle en su adiestramiento, también estaba el tema del desconocimiento de estos hacia los medios de los que disponían los indígenas, que lejos de usar arcos, flechas y lanzas (en los que eran expertos y que también usaron) poseían rifles de repetición, mientras que el ejército usaba rifles monotiro, luego está el terreno, mucho mas abrupto de lo que los yankis esperaban, dificultaba su marcha, pero además era perfecto para que indígenas a pie se ocultaran y les emboscaran constantemente, pero quizá el factor fundamental para la derrota de los soldados yankis fue el menosprecio que Custer tenía sobre las tácticas militares de Toro Sentado y Caballo Loco, los dos líderes rivales, que resultaron ser muy efectivas, hasta el punto de destrozar al enemigo en cuestión de minutos.

Hay varios temas que históricamente se han dado por ciertos y que bien pudieran no serlo, por ejemplo el hecho de que Custer fuera el último en caer, o que Toro Sentado le tendiera la brutal trampa por ojeriza personal, esto parece estar claro ya que cuando entró en batalla Custer se había cortado el pelo y no usaba su tradicional chaqueta marrón (en realidad ningún soldado usó guerrera por el calor y simplemente estaban vestidos con camisas), es más que probable que Toro Sentado no se diera cuenta de quién era su famoso adversario hasta que la batalla comenzó, tampoco era el número de indígenas tan superior como se vendió en su momento, como mucho eran el doble, número que por aquel entonces se consideraría incluso bajo tratándose de tropas regulares expertos en táctica militar contra un enemigo “salvaje” y “primitivo”.

Helloween para la posdata, “Mr. Torture” el tema:

A %d blogueros les gusta esto: