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¿El verdadero Alamo?

Normalmente cuando ves una peli histórica y te preguntas hasta qué punto es cierto lo que se cuenta sólo tienes que googlear un poco y tate, echando leches tienes la respuesta, digo “normalmente” porque hay casos puntuales en los que cambia tanto la versión dependiendo de a quién leas que parece que existieran dos Álamos.

Todos, más menos, conocemos la historia, eso de unos pocos haciendo frente a muchos es algo que el cine nos ha mostrado en infinidad de ocasiones, heroísmo puro, muchas veces exagerado al extremo, “300”, “Templario”, “El Reino de los Cielos”, las cajeras del Zara en rebajas, todos estos son ejemplos de lo dicho, curiosamente el considerado como el más fructífero de los sitios para los defensores, el de Malta de 1565 ha pasado desapercibido en el cine, hoy otro ejemplo, los tejanos contra el ejército mejicano, Batalla del Álamo, 1836.

Aunque se han hecho más pelis sobre el asunto apuntar un par de ellas, “El Álamo” de 1960 con John Wayne detrás y delante de las cámaras y ganadora de un “oscar” (eso sí, por el sonido, nada de premio gordo) y “El Álamo, la Leyenda” de 2004, de Lee Hancock y donde Jordi Mollá hace un papelito.

El Álamo

Hay que decir que lo que es la batalla en sí misma, el asalto mejicano de los hombres del General Santa Anna, duró apenas una hora, y a partir de ahí comienza el jaleo, ¿cuántos eran?, pues esto es como una manifa, depende de quién te lo diga los defensores eran menos de 200 o casi 400, al mando de estos William Travis y Jim Bowie, los asaltantes, hasta 6 o 7.000 dependiendo de fuentes eran los que engrosaban el ejército mejicano, pero no todos ellos participaron en el asalto en sí mismo, pero, aun contando sólo estos también tenemos baile de cifras, entre 1.200 y 2.600 hombres, yo, sinceramente, por quién da cada cifra, me quedo más con la cifra de 1.500, otra cosa que el cine exageró en su momento era el tema del armamento usado, dando más heroísmo a los defensores haciendo hincapié en sus escasos recursos en comparación a los del ejército mejicano, en realidad era bastante más moderno y más eficiente el de los tejanos y el factor determinante para su derrota fue, por una parte su clara inferioridad numérica y por otra que mientras ellos eran en su mayoría milicianos los atacantes eran soldados profesionales, mucho más entrenados en las artes de la guerra y con una clara superioridad táctica.

En las pelis, sobre todo en la de Wayne, se nos muestran a Bowie y David Crockett defendiendo El Álamo, pero, ¿por qué estaban ambos allí?, Jim Bowie era un tio con bastante menos honor del que el cine nos dijo, tratante de esclavos y especulador de tierras, bastante camorrista y de los que al parecer le quitaba los bocatas en el recreo a sus compañeros de cole, es decir, abusón, se peleaba sí, pero siempre con los que medían bastante menos de la mitad que él, si estaba en la misión-fortaleza de El Álamo era simplemente porque Santa Anna había establecido unas nuevas leyes que le impedían seguir especulando con tierras, esperaba él poder hacerlo con unas leyes más permisivas procedentes de un nuevo gobierno tejano, el caso de Crockett el cine nos lo muestra como que pasaban por ahí para ir a cazar con sus compis, en realidad el tío era también bastante interesado, no fue a cazar, al menos osos o salamandras, había perdido su puesto de congresista y su meta no era otra que el Gobierno de esa futura República de Tejas.

De hecho uno de los capítulos más controvertidos de esta guerra es precisamente la esclavitud, esclavitud que fue derogada por el Gobierno mejicano y que era una de las más firmes reivindicaciones de los rebeldes tejanos que se alzaron en armas, aunque en este caso, como en muchos otros, lo que más ha llegado es la versión norteamericana, que obvia este detalle, y no la mejicana, que quizá hasta lo exagere para atenuar la crueldad de la que hizo gala Santa Anna, no sólo en El Álamo, sino en sucesos anteriores y posteriores.

Batalla Alamo

El cine nos muestra a unos defensores luchando hasta el último hombre y causando un gran número de bajas en el enemigo, la realidad es que no todos lucharon hasta el final, alguno intento huir, otros se rindieron e incluso hay quien afirma que decenas de defensores se autolesionaron para evitar ser ejecutados o que incluso llegaron más lejos, intentando huir disfrazados de mujeres, en cuanto a las bajas mejicanas no fueron muy superiores a las tejanas, incluso hay fuentes que afirman que fueron incluso menores.

El hecho de que tuvieran los defensores tanto miedo a ser apresados y ejecutados tenía su base, Santa Anna dio orden de no dar cuartel, puede parecer de cabronazos sí, pero piensa que eran otros tiempos, Santa Anna sí que ofreció la rendición de los tejanos rebeldes a cambio de sus vidas, ofrecimiento rechazado, en aquella época esto significaba que quedaba justificado el ajusticiar a los defensores rebeldes, el motivo era obvio, desalentar defensas a ultranza como la que nos ocupa, defensa suicida no, porque hasta el último momento, incluido ya el comienzo de la batalla los defensores esperaban refuerzos.

De hecho los refuerzos fueron enviados, pero no lograron llegar, Houston no les usó como mártires, de hecho resultaría inútil, la batalla del Álamo apenas supuso más que una anécdota en la guerra, prácticamente no tuvo incidencia en el transcurso de la misma, si los defensores se hubieran ido nada más avistar a las tropas mejicanas incluso estratégicamente hubieran sido más útiles que quedándose, de hecho Houston dio la orden de evacuar la misión, orden que o no llegó o, lo más probable, no fue obedecida.

Volvemos a nuestros dos “héroes”, Bowie y Crockett, el cine nos los muestra muriendo valientemente, en cuanto al primero no parece haber mucha duda acerca del cómo, en la cama y a bayonetazos, aunque sin tanto heroísmo, digo que no parece haber duda porque hay fuentes que dicen que en realidad murió días antes del asalto por tuberculosis, el caso del segundo pues se complica, más que morir en plena batalla parece que fue uno de los muchos que se rindieron y fueron ajusticiados, este, según las malas lenguas, fue uno de los que fueron capturados con enaguas, sí que parece claro que sólo dos de los defensores acabaron con vida, el resto muertos y sus cuerpos incinerados, por cierto, Travis, el Comandante de los defensores tampoco parece que muriera en plena batalla, sino suicidado.

Kamelot en la posdata, “III Ways To Epica” el tema, uno de los más redondos de su carrera.

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