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Posts Tagged ‘Exageraciones’

De Bilbao la hostia pues.

No sé si te he dicho alguna vez que soy de Bilbao, vale, de las afueras, pero de Bilbao, realmente todos somos de Bilbao, pero hay dos tipos de bilbaínos, los que somos de Bilbao Bilbao y los de las afueras, hasta Gamínedes o por ahí, aunque no llegue el metro todavía, cuestión de tiempo. Si eres seguidor o seguidora fiel de este estupendísimo blog te habrás percatado de que el sexo es parte importante del mismo, alguna vez incluso te habrás preguntado el por qué de dicha obsesión con el tema, bien, esto va, entre otras cosas, para dar respuesta a esa inquietud.

Hay algo propio de la idiosincrasia ya no del bilbaíno, sino del vasco en general, no follamos, en Euskadi no se folla, no hay manera, de chavales salías de fiesta y si tocabas una tetilla ya habías pillado, para mojar necesitabas al menos tres meses de comer la cabeza, cine, paseos por el parque, dos o tres visitas a Artxanda frustradas y demás. Alguna vez, corre el rumor vamos, se oye que hubo uno que salió de fiesta y en la misma noche, y sin pagar, ojo, puso el lomo en adobo, pero es como ese otro rumor de un restaurante barato en Vizcaya, meras especulaciones.

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La mejor entrada del universo y parte del extranjero.

Aunque no siempre sea lo mejor seamos sinceros ahora, el ser humano es exagerado por naturaleza, nos gusta destacar, no ser del montón, eso nos hace exagerar, no siempre para bien, todo depende de cómo se desarrolle la conversación.

Y exageramos desde pequeños, esas tiernas conversaciones entre infantes, esa figura tan venerada como es la del padre, nadie admira más a nadie que un hijo pequeño a su padre, son Dioses, «mi papá ayer clavó una punta de dos martillazos», dice Pepín, «bah, eso no es nada, mi padre se sacó el nabo y clavó la punta sin esfuerzo alguno», contestó Juanín, a esto que Manolín, hasta entonces atento a la conversación sentenció, «vaya birria de padres, el mío se sacó el nabo y la punta se acojonó tanto que se clavó sola».

chiste exagerado

Es lo que tiene la niñez, todos los profesores lo dicen, a esa edad somos como esponjas, asimilamos todo, lo bueno y lo malo, claro, tú oyes constantemente frases como «te voy a dar una hostia que te arranco la cabeza», ejem, piénsalo, ¿a cuántos has visto arrancar cabezas a base de hostias?, pero da igual, la cosa es ir inculcándonos desde críos que las hostias como panes, los cojones como sartenes, hay que ser chulos, si hace falta juntarse todo el pueblo para hacer la mayor paella del universo se hace, así hasta salimos en la tele, y ese hablar que tenemos, que los críos se enteran de todo, como cuando oyes a tu padre que su suegra cuando va a cagar al monte caga fuera, o que tú andabas ya a los cuatro meses porque eras tan feo que nadie te quería coger en brazos, pasa luego lo que pasa claro.

Y así comenzamos ya desde pequeños a intentar que lo nuestro sea siempre lo más destacado, evidentemente la cosa sigue, quién haya ido a la mili podrá dar fe, cuando se juntan dos que la han hecho y sale a relucir el tema de «pues en mi cuartel pues en el mío» comienza una competición a ver quién se tocaba más los huevos, si uno no hacía guardias el otro comía mejor que en El Bulli, con servicio de camareros y todo, al final acaba ganando el que hacía las guardias en un cine privado y con el capitán amorrado a su paquete, o con cuatro o cinco hijas de este a cada cuál más buena.

Lo triste del tema es que piénsalo, esto es real como la vida misma, estás tú ahí hablando con un colega, yo que sé, de un control de alcoholemia, y se acerca el plasta de turno, «pues a mí me han parado sólo una vez, iba a 545 por hora, salté por encima del control y todo, pero como soy así de chulo no sólo no me multaron sino que encima me pidieron perdón por entretenerme y pusieron mi nombre en la comisaría», a todo esto claro, tú y tu colega mirándoos y preguntándoos quién coño le ha dado vela en el entierro, este es el mismo que va de Valencia a Madrid en coche en hora y media parando para comer y para irse de putas, putas a las que por supuesto le invitaron los policías del control.

Si miramos los hobbys ya es de flipar, «asín de grande» dicen los pescadores, como el del chiste, el fantasma ese al que le faltaban brazos para mostrar cómo eran de grandes sus capturas y a quien sus amigos le esposaron las manos para que no pudiera exagerar tanto, al preguntarle cómo era la merluza que pescó ayer este intentaba abrir los brazos, haciendo un esfuerzo encomiable, «arffff» «arffffff», logró abrir varios centímetros las manos y dijo: «así tenía los ojos, así».

Suele dar la casualidad además de que ese pescador exagerado coincida con esa impagable figura que es la del cuñado, «el cuñao» de toda la vida, tipo curioso este, capaz de echar avispas a las gildas para que piquen más que las tuyas, este suele protagonizar algo que seguro que has vivido en alguna ocasión, cambias las ruedas del coche, te pregunta el precio y le digas lo que le digas te dirá: «Qué caro, yo tengo un amigo que por la mitad te las hubiera cambiado y encima hubiera venido el capitán a amorrarse a tu paquete», esto claro, te lo dicen siempre a posteriori, tú comentas que vas a comprar una tele, pero hasta que no la compras no te dice «pues qué cara, por la mitad sé dónde venden una mucho más grande, con disco duro, blando y de chocolate, y encima viene..», «sí, el capitán a comerte la polla» le dices, «no no, las hijas macho, las hijas.»

Podríamos pensar que a medida que nos hacemos mayores esta costumbre va decayendo, no no, quién no ha escuchado a sus abuelos o padres decir eso de que con dos pesetas en sus tiempos se iban al cine, compraban pipas, cromos, tabaco y si les apuras un poco hasta les daba para irse de putas y tomarse unos cubatas, pero aquí quizá entra un factor nuevo, la exageración negativa, tú entra en cualquier ambulatorio, hospital o similar y verás decenas de ancianitas aquejadas de los más diversos males, ahí contándose sus operaciones, alguna tiene operadas hasta siete caderas y cinco rodillas, ahí no se farda ya de cuál es la mejor no, ahí de lo que se trata es de quién está más grave, se cuenta que un día una señora le preguntó a otra que qué tal estaba su marido, «pues el pobre pilló cáncer, le atropelló un camión y luego le remató una jauría de lobos», a lo que la venerable señora contestó: «Ay hija, pues yo estoy peor…»

No te exagero, o quizá si, si te digo que DarkSun es una banda que merece la pena, Víctor García colabora con ellos en este «Anima» que ocupa la posdata, perteneciente al LP «Tocar el Sol», de 2010. Esta es de las que servidor canta a todo volumen con sus hijas los domingos a la hora del baño.

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