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Posts Tagged ‘Defectos’

La dichosa paternidad.

Aunque bien pudiera parecer lo contrario uno, desde hace muchos años, sabía que estaba destinado a ser padre, más concretamente desde que la parienta, entonces novia aun, me lo propuso como se suelen proponer esas cosas, en medio del polvo, es más, sabía yo que la primera tenía que ser niña, mucho antes de hacerla ya tenía nombre, nombre femenino claro, de haber nacido varón pues el problema era evidente.

Hay que decir que uno esperaba el momento de ir a por la criatura con ansia, no porque tuviera prisa en ser padre, por intentarlo, que es lo mejor del tema, son los únicos momentos en los que te metes en la cama y nada, tú en tu esquina, sin necesidad de pedir sopitas, ella viene, porque le interesa claro, eres un mero instrumento, pero seamos sinceros, no nos quejamos. La mala hostia del asunto es que uno es fértil, sí, por desgracia, tú escuchas a amigos ahí, meses y meses intentándolo, meses y meses de sexo a cualquier hora, lugar, el cielo para un salido como yo, coges, vas tú y a la primera de cambio aciertas. Leer más…

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Los políticos y su pueblo.

Nada más casarse uno se da cuenta de que la política no puede ser nada bueno, adoras a tu madre, pero es añadir la palabra política a la palabra madre y coño, el cambio es radical, evidente y con igual de evidentes intenciones de complicarte la existencia, un político suele ser ese tipo que miramos con desconfianza, al que presumimos corrupto, vividor a costa de nuestros esfuerzos, mentiroso y demás lindezas.

Aun así llegan las elecciones y les votamos, además siempre a los mismos, porque nos gusta ganar, por eso somos del Madrid o del Barcelona, sabes que pierdes un año, pero al final siempre te llegan alegrías, como en política además cambiar de colores es hasta saludable pues no nos duelen prendas en dar el voto a Zapatero y luego a Rajoy, así nos sentimos partícipes del “cambio”, lo triste es que nos pongamos como nos pongamos todo sistema político necesita de alguien que lo comande, incluso el “igualitario comunismo”.

Tiempo atrás hablábamos de la teoría y la práctica, como todo en la vida aquí también tiene entrada, tú piensa, que para eso eres el listo o la lista de los dos, teóricamente todos los sistemas políticos son viables, a ver, repito, en teoría, con sus más y sus menos, pero funcionar todos podrían funcionar y vivir plácida y prósperamente, cuando se llevan a la práctica resulta que no, que no funcionan, ¿qué falla? (las de Valencia las mejores).

Funcionarios, chiste

Cuanto más sencillo es algo mejor suele funcionar, ejemplo, un botijo, poca mecánica, sin pilas, o se rompe o cumple su función para siempre, a medida que un objeto se complica suele dar más fallos, si eso pasa con cosas, con objetos, qué no pasará con un país, porque además este, el país, cuenta con algo diferente a cualquier objeto, el factor humano.

Los políticos sí, ellos tienen la culpa de todo, el puto gobierno, además, tenemos tantos, el central, el autonómico, el de la diputación, el municipal, el presidente de la comunidad de vecinos, el consejo escolar, la comisión de fiestas…. sinceramente, si no estás en algo que decida algo hoy en día eres un don nadie, “el gobierno baja las pensiones”, “el gobierno congela los sueldos”, “el gobierno nos sube los impuestos”, puto gobierno de los cojones, la cosa es que “El gobierno” como tal es inocente como un perro lamiéndose el nabo, son personas las que toman decisiones, son personas en definitiva las que hacen que esa sociedad tan posible y feliz teóricamente se chafe.

Pero ahora entramos en la parte que menos nos gusta, tú eres persona, yo soy persona (y muy atractiva, atlética y varonil), tú y yo formamos parte de la sociedad, tú y yo tenemos culpa de que la teoría no se corresponda con la práctica, y te voy a poner un ejemplo claro, un ejemplo de que alguna vez los políticos tienen una labor peliaguda delante suyo, cuando tienen que torear con nosotros, el pueblo, que nos las sabemos todas.

No sé si te has enterado, estamos en crisis, sí, tú ya sé que en la de los cuarenta, pero las hay peores, la económica, el paro desbocado, las arcas públicas con telarañas, ante eso nuestros políticos intentando buscar soluciones, vamos a suponer que es así, alguna polémica, casi todas vamos, pero concretemos, el subsidio del paro, la indemnización por despido, teóricamente tú vas al paro y tienes dos años cubiertos para que en ese tiempo encuentres empleo, teóricamente, todos, seamos sinceros, conocemos gente de nuestro entorno que por los huevos, sobre todo antes claro, para qué aceptar un curro por 1.000 euros si me voy a tirar dos años en casa cobrando 900, no sale a cuenta, sobre todo si eres un hacha de las chapucillas y cambias un par de lavabos o arreglas una lavadora así de estrangis de vez en cuando, anda que no somos pícaros en este país, a nosotros nos van a enseñar como engañar, si defraudar a hacienda es de los pocos delitos de los que puedes presumir en el bar con toda una banda de estafados llamándonos campeones y comentando jocosamente el tamaño de nuestros huevos.

Teóricamente para que el sistema funcionara uno se va al paro y comienza a buscar nuevo empleo sin pensar en lo que le queda por cobrar, te ofrecen uno, lo aceptas y ala, a volver a cotizar enseguida, el sistema va bien, pero somos humanos, personas, somos los que hacemos que en la práctica el sistema cojee, bien, supongamos que vamos a trabajar, sí, nos hacen contrato, ahora vemos otro de esos idílicos planteamientos, el liberal.

Un empresario libremente llega a un acuerdo con un trabajador igual de libremente, libremente pactan unas condiciones y luego se van de putas juntos, putas que ejercen libremente, para celebrarlo, qué, cojonudo ¿eh?, pero es que al igual que el gobierno lo forman personas y la clase trabajadora la forman personas eso que llamamos “el empresariado” también lo forman personas, unos mejores, otros peores, pero con todos los vicios que tenemos las personas, imagínate ese escenario tan idílico, sin que haya regulación alguna, te contratan y empiezas a currar, tienes tu estatuto de los trabajadores y tienes tu convenio, sectorial, de empresa… en teoría no pasa nada porque tú decidas que para ti esas dos cosas son como la Biblia para una monja clarisa, todos estamos locos por cumplir la legalidad, ¿no?, tú no te escaqueas y tu jefe respeta todos y cada uno de tus derechos.

La empresa va mal, tienes que despedir a Fulanito o a Menganito, en teoría no hay duda, Fulanito es un vago y un inútil, pero como el trabajo tampoco es para tanto y cuando hace falta se queda a currar las horas que haga falta, renuncia a sus vacaciones cuando se lo pides y te ríe todos los chistes en la cena de empresa te resulta hasta entrañable, en cambio Menganito coño, es buen trabajador, nunca has tenido queja de su trabajo, pero el cabrón te ha denunciado porque le obligas a hacer jornadas superiores a lo que marca el estatuto de los trabajadores, en una palabra “problemático”, me quedo con el otro, qué exagerado y que tomado por los pelos pensarás.

Pues mira, por los pelos no, soy calvo, hoy en día, con la que está cayendo, o eres uno de esos afortunados representantes sindicales protegidos por la mano de no se quién o es mejor que tragues lo que sea, lo estoy viviendo en mi propia empresa, mitad de la plantilla denuncia reivindicando algo que cree un derecho, el juez decide, para eso están, para decir si tenemos o no tenemos razón, resulta que sobra gente, hay que echar al paro, sí, casualidades de la vida, todos los que han ido al paro forman parte del grupo que denunció, evidentemente ninguno por esa razón, claro, es mera casualidad, en teoría tenemos un sistema que nos protege, leyes, normas, juzgados, en teoría, porque en la práctica las normas no se cumplen siempre, y si reclamas puedes irte tranquilamente a engrosar el cupo de parados que se toman un par de años sabáticos.

Y es que somos lo que somos, fardamos de engañar al seguro del piso, lo cuentas en la tasca y te miran hasta con admiración, si vas legalmente por la vida tienes sensación de ser un gilipollas integral, todos sabemos que si nadie se aprovechara del sistema nos iría mucho mejor, pero como estamos venga a oír que “no somos nadie” en los funerales pues no te das por aludido, la gracia de ser un listillo es serlo aprovechándote del resto, se descubren abusos en las prestaciones sociales y nos echamos las manos a la cabeza, pero por no haber pensado tú en eso antes.

Hay veces que miro a un político y me da pena, me lo supongo hasta honrado, trabajando, legislando, el tío ahí sin saber que todo lo que está decidiendo al final depende de algo que no está bajo su control, el listillo, el aprovechado, que los hay en todos y cada uno de los ámbitos de la vida, lo malo es que al tener que legislar tanto para evitar en la medida de lo posible a este tipo de gente siempre acaba pagando el empresario decente, que los habrá, el ciudadano decente, que los hay, el trabajador decente y demás, como siempre me he enrollado tanto que me quedan muchas cosas en el teclado por ser escritas, otro día volveré.

Edenbridge, “Paramount”

La mejor entrada del universo y parte del extranjero.

Aunque no siempre sea lo mejor seamos sinceros ahora, el ser humano es exagerado por naturaleza, nos gusta destacar, no ser del montón, eso nos hace exagerar, no siempre para bien, todo depende de cómo se desarrolle la conversación.

Y exageramos desde pequeños, esas tiernas conversaciones entre infantes, esa figura tan venerada como es la del padre, nadie admira más a nadie que un hijo pequeño a su padre, son Dioses, “mi papá ayer clavó una punta de dos martillazos”, dice Pepín, “bah, eso no es nada, mi padre se sacó el nabo y clavó la punta sin esfuerzo alguno”, contestó Juanín, a esto que Manolín, hasta entonces atento a la conversación sentenció, “vaya birria de padres, el mío se sacó el nabo y la punta se acojonó tanto que se clavó sola”.

chiste exagerado

Es lo que tiene la niñez, todos los profesores lo dicen, a esa edad somos como esponjas, asimilamos todo, lo bueno y lo malo, claro, tú oyes constantemente frases como “te voy a dar una hostia que te arranco la cabeza”, ejem, piénsalo, ¿a cuántos has visto arrancar cabezas a base de hostias?, pero da igual, la cosa es ir inculcándonos desde críos que las hostias como panes, los cojones como sartenes, hay que ser chulos, si hace falta juntarse todo el pueblo para hacer la mayor paella del universo se hace, así hasta salimos en la tele, y ese hablar que tenemos, que los críos se enteran de todo, como cuando oyes a tu padre que su suegra cuando va a cagar al monte caga fuera, o que tú andabas ya a los cuatro meses porque eras tan feo que nadie te quería coger en brazos, pasa luego lo que pasa claro.

Y así comenzamos ya desde pequeños a intentar que lo nuestro sea siempre lo más destacado, evidentemente la cosa sigue, quién haya ido a la mili podrá dar fe, cuando se juntan dos que la han hecho y sale a relucir el tema de “pues en mi cuartel pues en el mío” comienza una competición a ver quién se tocaba más los huevos, si uno no hacía guardias el otro comía mejor que en El Bulli, con servicio de camareros y todo, al final acaba ganando el que hacía las guardias en un cine privado y con el capitán amorrado a su paquete, o con cuatro o cinco hijas de este a cada cuál más buena.

Lo triste del tema es que piénsalo, esto es real como la vida misma, estás tú ahí hablando con un colega, yo que sé, de un control de alcoholemia, y se acerca el plasta de turno, “pues a mí me han parado sólo una vez, iba a 545 por hora, salté por encima del control y todo, pero como soy así de chulo no sólo no me multaron sino que encima me pidieron perdón por entretenerme y pusieron mi nombre en la comisaría”, a todo esto claro, tú y tu colega mirándoos y preguntándoos quién coño le ha dado vela en el entierro, este es el mismo que va de Valencia a Madrid en coche en hora y media parando para comer y para irse de putas, putas a las que por supuesto le invitaron los policías del control.

Si miramos los hobbys ya es de flipar, “asín de grande” dicen los pescadores, como el del chiste, el fantasma ese al que le faltaban brazos para mostrar cómo eran de grandes sus capturas y a quien sus amigos le esposaron las manos para que no pudiera exagerar tanto, al preguntarle cómo era la merluza que pescó ayer este intentaba abrir los brazos, haciendo un esfuerzo encomiable, “arffff” “arffffff”, logró abrir varios centímetros las manos y dijo: “así tenía los ojos, así”.

Suele dar la casualidad además de que ese pescador exagerado coincida con esa impagable figura que es la del cuñado, “el cuñao” de toda la vida, tipo curioso este, capaz de echar avispas a las gildas para que piquen más que las tuyas, este suele protagonizar algo que seguro que has vivido en alguna ocasión, cambias las ruedas del coche, te pregunta el precio y le digas lo que le digas te dirá: “Qué caro, yo tengo un amigo que por la mitad te las hubiera cambiado y encima hubiera venido el capitán a amorrarse a tu paquete”, esto claro, te lo dicen siempre a posteriori, tú comentas que vas a comprar una tele, pero hasta que no la compras no te dice “pues qué cara, por la mitad sé dónde venden una mucho más grande, con disco duro, blando y de chocolate, y encima viene..”, “sí, el capitán a comerte la polla” le dices, “no no, las hijas macho, las hijas.”

Podríamos pensar que a medida que nos hacemos mayores esta costumbre va decayendo, no no, quién no ha escuchado a sus abuelos o padres decir eso de que con dos pesetas en sus tiempos se iban al cine, compraban pipas, cromos, tabaco y si les apuras un poco hasta les daba para irse de putas y tomarse unos cubatas, pero aquí quizá entra un factor nuevo, la exageración negativa, tú entra en cualquier ambulatorio, hospital o similar y verás decenas de ancianitas aquejadas de los más diversos males, ahí contándose sus operaciones, alguna tiene operadas hasta siete caderas y cinco rodillas, ahí no se farda ya de cuál es la mejor no, ahí de lo que se trata es de quién está más grave, se cuenta que un día una señora le preguntó a otra que qué tal estaba su marido, “pues el pobre pilló cáncer, le atropelló un camión y luego le remató una jauría de lobos”, a lo que la venerable señora contestó: “Ay hija, pues yo estoy peor…”

No te exagero, o quizá si, si te digo que DarkSun es una banda que merece la pena, Víctor García colabora con ellos en este “Anima” que ocupa la posdata, perteneciente al LP “Tocar el Sol”, de 2010. Esta es de las que servidor canta a todo volumen con sus hijas los domingos a la hora del baño.

Soy un cabrón, pero simpático ¿eh?.

Soy un cabrón, además de cabrón cobarde, sí, no me duelen prendas en reconocerlo, hay que hacerlo, no pasa nada, ninguno de los que leeréis esto me conocéis en persona, puedo reconocerlo y salir a la calle igual de dignamente que antes, no hay problema. Sí, cabe la posibilidad de que hasta ahora te cayera bien, en fin, si es el caso, y tras leer esto cambias de opinión piensa que todo es broma, aunque te aseguro que es real real.

Chiste matrimonial Verás, todas las Semanas Santas que me toca librar sopeso, el único plan vacacional se limita a ir al pueblo, a casa de la suegra, con la mujer, las crías, la perrita, los cuñaos, las cuñáas, el suegro y lo dicho, lo que es peor, la suegra, un pueblo que no tiene ni un triste bar donde escapar, una familia católica, que te ve comiendo jamón y te mira como un pecador, “la vigilia cojones”, si se tratara de ir y hacer unas visitas por los alrededores pues nada, incluso lo pensaría, pero no, se trata de ir, estar por estar y como mucho ir a misa, acojonante plan.

Entonces, uno, de ser un tío íntegro, le diría a la mujer, “mira, tú vete donde te salga de los huevos, pero servidor no aguanta estar ahí, con tu familia, con tu madre sobre todo, es insoportable, o sea, que me quedo coño, y ya te puedes ir preparando para el polvo de despedida”, pero no, porque me gusta follar, aunque sea de vez en cuando, y para lograr compaginar el polvo del mes y el quedarme en casa debo ser un cabrón.

Así que me lo monto de tal manera que tenga que trabajar un día o dos, voy donde un compañero y le pido de rodillas que me cambie el turno, “pero si libras” me dice, “por eso coño, déjame hacerte un turnillo o dos”, claro, no hay problema, así que vuelvo a casa, ensayo en el ascensor cara de mala hostia y cuando llego suelto lo de siempre, “cagoenlaputa, tengo que trabajar el sábado, joder, otro año que no podré acompañaros, mira que me jode, con lo duro que se me hace estar sin vosotras estos días”.

“¿No lo puedes cambiar?”, me pregunta, “lo he intentado todo, incluso hacerles dos días por el sábado, imposible, te aseguro que más que me jode a mí no ir a tu pueblo no le jode a nadie”, ya está, conseguido, ahora sólo queda saber qué coño de día se van y te dejan en paz, “parece que estés deseando que nos vayamos”, te dice, “no cariño, es para saber cuánto tiempo más podré disfrutar de tu compañía”, “el martes a la mañana” te dice, ya ahí se me pone tiesa de la emoción, llega el martes, la cosa se retrasa, como siempre, tú ahí intentando mantener la cara de tristeza, pero la ansiedad te puede, cuando llega la hora de bajar las maletas las bajas todas de golpe, con la perra atada al tobillo, “Dónde vas” te dice la mujer, “hasta la tarde no nos vamos al final”.

Qué tortura, “¿un polvillo de despedida?”, “calla gilipollas, que estoy con la regla”, “juer, si llevas ya quince días”, “más llevas tú siendo un imbécil y no me quejo”, da igual, tú piensas en lo que piensas, la paz, la tranquilidad, porque sí, hace años la figura del “Rodríguez” se relacionaba con salidas nocturnas, fiesta, intentos de ligues, lo mío no, lo mío se limita a buscarme tumores en los testículos.

O tocarme los huevos, para que me entiendas mejor, bendito sofá, bendita comida preparada, benditas tortillas, a eso se limita, te parecerá poco, pero para mí es la gloria, sin chillidos, sin broncas, sin prisas, sin quehaceres, la cama sin hacer, el mantel donde comes lleno de migas (para cuando llega el sábado tienes ya para empanar un par de filetes), las pelusas pasando como en las típicas pelis del oeste, la ropa acartonada en el tenderete, hay veces que te da por explorar más allá del salón y ves la aspiradora, “quizá la pase luego”, te dices, “bah, qué cachondo eres dessjuest”, lo malo es que tienes que sacar un par de minutos al día para llamar a la mujer, a ver qué tal, cuánto las echas de menos, que cuentas los días para volver a abrazarlas, “qué gilipollas eres” te contesta, “¿Qué no vuelves hasta el lunes?” le preguntas, “vaya, se me va a hacer eterno”, hay que ser cínico sí.

Lo malo de estas cosas es que te malacostumbras, uno de por sí es vago, qué le vas a hacer, pero en estos días es que abusas, te jode hasta cuando te entran ganas de cagar, “joer, ahora hasta el baño, con lo lejos que está”, intentas aguantar, pena de no guardar algún pañal de cuando las crías eran pequeñas, de vez en cuando le echas valor y sales a la calle, a tomar un café qué se yo, por no poner la cafetera das dinero, nunca mejor dicho, te ven las pintas, “sí, es que sin mi familia estoy perdido”, hay que ser hipócrita de cojones, te lo juro, no hay vacaciones comparables con esto, con estos cinco días viviendo como un solterón, esto sí que es cargar las pilas.

Posdata, hasta los más duros tienen su corazoncito, Megadeth también, puede que el nombre de Megadeth te tire para atrás, no, hazme caso, dale al play, cuando te digo eso sabes que nada de guitarreos veloces, riffs diabólicos, voces chillonas ni nada por el estilo, este “Promises” es todo delicadeza, todo sentimiento, todo intimismo, un pedazo de tema sin duda.

Sin que sirva de precedente.

Alguna vez, cuando he recibido algún halago que creo que no merecía, lo dije, abiertamente, sé que eso da pie a considerar que peco de falsa modestia, nada más lejos de la verdad, cuando digo que lo que escribo en este blog está más cerca del término “basura” que de otra cosa lo digo plenamente convencido de ello, tengo otras virtudes, o al menos creo tenerlas, no es cosa de falsas modestias, si fuera así no te diría que creo que soy un tío agradable en el trato, con sentido del humor, es por poner un ejemplo, obviamente tengo más que esas, pero no es cuestión tampoco de ponerme a alardear de mi descomunal miembro viril.

A nada que me hayas leído te habrás dado cuenta que suelo usar mucho el sentido del humor en mis escritos, considero que tomarse la vida un poco a risa es muy conveniente para sobrevivir, bien, hoy no va a ser uno de esos, además hoy me voy a desnudar un poquito, mi interior, porque sí, también siento, aunque no lo parezca, voy a hablarte de la amistad.

Amistad Uno de mis mayores defectos es la pereza, lo cual, entre otras cosas, ha hecho que vaya perdiendo contacto con la gran mayoría de amigos de la infancia, de vez en cuando les veo, pero me cuesta horrores coger el teléfono para preguntar a ver qué tal les va, si la amistad fuera una planta se me moriría por falta de riego, la cosa es que hoy he visto algo que me ha puesto los pelos de punta.

Mucho se habla del valor de las cosas, hoy me he dado cuenta que todo es subjetivo, lo que para uno no vale nada para otro es un mundo, si eres como yo, un tío con biotipo atlético, guapo, simpático, culto.. te sobran oportunidades para hacer amistades, puedes tener tantas que apenas valoras su importancia, aunque sean igual de guapos, altos y cultivados que tú, esos amigos que todos querrían, bien, a lo que iba.

Imaginaos, dos amigos, con alguna discapacidad mental, no sé cuál, en todo caso leve, llevan una vida casi normal, de esa gente normalmente pasamos bastante, les evitamos, los conocía de vista claro, siempre juntos, nadie querría un amigo así, los tenemos de sobra o sea que para qué uno de ellos, sin embargo para el uno el otro es fundamental, hablan de baloncesto, mucho, casi siempre que me te los cruces hablan de basket, de la NBA, de sus cosas, qué más nos da, ajenos al resto del mundo porque el resto del mundo les repudia, cara a la galería no, todos somos buena gente que nos apoyamos, pero a la hora de la verdad nadie les invita a un zurito.

Bueno, hace una semana uno de ellos murió, vi la esquela, me dio cierta pena, no me suele dar pena mirar las esquelas, soy bastante inmune al sufrimiento de los demás mientras no me salpique, hoy salgo a pasear a la chucha, ando ahí pendiente a ver si planta el pino de rigor, sinceramente ni me acordaba ya de la esquela de marras, cuando me cruzo con el amigo, sentado en un banco, mirada perdida, ojos llorosos, mira, te juro que no soy de emocionarme mucho, pero me temblaron las piernas de verle.

Lo que para el resto era algo prescindible para él lo era todo, su apoyo, su alegría, eso es amistad verdadera, una persona normal, alguien con un mínimo de sensibilidad, se hubiera parado a animarle, a hablar con él, ¿yo?, pasé de largo.

Posdata, sin más, ELA “Why cant I”

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La más sincera entrada.

Hoy me apetecía escribir algo, he pensado en ello, a ver si se me ocurría algo inteligente, brillante, luego me di cuenta que si en mis taitantos no se me ha ocurrido nada brillante ni inteligente era complicado que en unos minutos la cosa cambiara, podía haber escrito sobre el remake de “Goodfellas” que tiene pensado hacer AMC, o que la FOX por fin ha estrenado “Alcatraz”, pero no daría para mucho, así que me dije, “pues por otra entrada tonta que hagas no pasa nada”.

Tonta a más no poder, como la típica entrada que el defensa le hace sin querer a su propio portero y de rebote se meten gol en propia puerta, así que ya sabéis, poneos cómodos, los que puedan fumar marijuana por prescripción médica que se hagan un trujas y se lo enchufen, los que no limitaros a poneros cerca y a olisquear como los perrillos.

Hay mucho concepto sobrevalorado en esta vida, y mucho creído y creída, cuando a alguien le preguntan por el cómo se describirían casi nadie dice “un hijodeputa integral”, ni “cabrón”, ni “huevazos”, fijaos que hay cabrones y huevazos en el mundo, hijosdeputa para llenar China, pero siempre son los demás, curiosamente algo que sí se suele decir de uno mismo es eso de “soy muy sincero”, o ya para rematarla, “siempre digo lo que pienso”.

Chiste sinceroNo cuadra, mucha sinceridad pero nadie reconoce sus defectos, como mucho ponen en ese lado de la balanza lo de ser “cabezota”, pero es que encima esos dos conceptos, “ser muy sincero” y “decir siempre lo que se piensa”…. pensadlo bien, ¿acaso son virtudes?.

Vamos a ponernos en situación, vamos a ser absolutamente sinceros, vamos a una tienda de ropa, esas que tienen como dependientas auténticas diosas, viene una y nos pregunta, ¿qué quiere? (porque sí, como somos viejos ya no se nos tutea), si realmente somos sinceros pensadlo, ¿qué deberíamos responder?, ¿ponerte a cuatro patas y pegarte una frotada en condiciones?, o nos mete una denuncia por acoso, o nos da una hostia de las de recordar, o ambas cosas.

De la misma vamos a la carnicería, allí está nuestra amiga la carnicera, morbazo total, lo buena que está y lo bien que maneja el hacha la cabrona, ¿que te pongo? (esta te tutea porque eres cliente habitual, solo por verla a ella claro), y tú vas y saltas “el pito lleno de amor”, coño, te deja para hacer albóndigas.

Pero no sólo ahí tendremos problemas, con señoritas de buen ver, de la misma, y con muletas, vamos a la pollería, sí, hay que hacer la compra completa, la pollera (vaya palabra rara) esta vez es una venerable cuasijubileta, viuda, con cara de salida, es decir, como nosotros pero un poco más venerable y anciana, te pregunta, ¿que te doy?, qué quiere que le responda si realmente soy sincero, ¿asco?, ¿sería aconsejable?, o mejor pedir una docena de huevos y medio kilo de salchichas.

Quedando claro ya que la sinceridad no es nada bueno vamos con el otro, el que dice siempre lo que piensa, este no es sólo sincero sino que encima ya ni espera a ser preguntado, este va a la tienda y sin más le dice a la dependienta que qué polvazo tiene, a la carnicera que menudo polvo le echaba (de los buenos, de los de más de dos minutos) y a la pollera que a ver si se pone una careta, yendo así por la vida no gana para yesos, le echan de la Seguridad Social, pero es que el tío, como no se calla lo que piensa acabaría en un psiquiátrico, cada vez que pensara algo, aun estando solo, lo diría a los cuatro vientos.

Este es el típico que va a un funeral y sin venir a cuento le dice a la viuda, “menos mal que la ha cascado tu marido, menudo cabrón de mierda que era, siempre se escaqueaba de pagar las putas”, el que cuando está con la parienta viendo al Argiñano y le dice esta, “a ver cuándo me haces tú un guiso así” le pone una peli porno y le contesta, “cuando me la comas tú con tanta ansia” o ese que al ver a una mujer poco agraciada en estado de buena esperanza le salta eso de “qué cojones tiene tu marido de echarte un polvo con lo fea que eres”.

En serio, ¿no es mejor ser sincero cuando es necesario y oportuno?, ¿saber cuándo hay que decir lo que se piensa y cuándo callarse la bocaza?, acaso como dijo el otro “El hombre es dueño de su silencio y esclavo de sus palabras”.

Podeis ir en paz, apagar los porrines y la luz al salir.

Pero antes de ir escuchad esto, bonita posdata hoy, los daneses Mercenary y este “Music non Stop”

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