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Ráfagas ciclistas en busca del maillot RO-JO.

Bueno, hemos tenido buena ración de Juegos Olímpicos, ojo, no confundir con olimpiadas, la olimpiada comienza justo cuando acaban los juegos y duran hasta cuando comienzan los siguientes, que Dios mediante se celebrarán en Descojone de Jesulín 😀 en 2016. Sobre esto de los juegos y tal pues tengo preparada una entrada, o sea que me limitaré ahora a hablar de ciclismo.

Bueno, ciclismo de los juegos, por dónde empezar, por la ruta, ganó Vinokourov, un tipo peculiar, ganó usando la táctica del viejo zorro, ante un bisoño Rigoberto Urán, una carrera loca, incontrolable, con Gran Bretaña intentando sin éxito poner un tren para Cavendish, no hubo forma, con tan pocos ciclistas por equipo al final la lógica era que un grupo pequeño se jugara la carrera, y en ese grupo tres españoles, acojonante, ni se movieron, pedazo estrategia sí señor, no damos palo al agua, esperamos que el resto nos hagan la carrera, ni saltamos ni cogemos a los que saltan, que lo hagan otros, la culpa del pinganillo. Solo que no hubo pinganillos, la culpa de la desidia, de la apatía, de la falta de competividad, del comodismo (¿existe esa palabra?).

Encima uno lee los foros al día siguiente y flipa, “menuda vergüenza que gane un dopado”, los mismos encima a los que has leído lo contentos que estaban por las vueltas de Valverde o Contador, acojonante, de verdad, a ver, Alexandre Vinokourov es un ciclista que forma parte de la leyenda negra del ciclismo, de la que me ocuparé algún día, sin duda, ha pasado por equipos que la verdad, Casino, Telekom, Astana (con Sáiz nada menos), pero ha dado positivo, cumplió sanción y a correr, nunca mejor dicho, cierto, aparte del dopaje tiene sus cosillas de amaños de carreras, de manejar entre las sombras equipos y ciclistas, pero no fue esto lo que molestó, sino lo del doping, usando además esa doble vara medidora tan, ¿cómo lo diría?, asquerosamente ombliguista.

Fabian Cancellara, qué imágenes, que ostión tan tonto, qué coraje, acabar la carrera, abrazarse y llorar, llorar por su mala fortuna, llorar por ir de cara siempre y afrontar las consecuencias de la valentía, cuánto deberían aprender de él otros muchos, cuánto le agradezco yo poder disfrutar de su clase, la hostia encima le lastró para la crono, más psicológicamente, ahí Bradley Wiggins arrasó, menuda temporada la del inglés, el ciclista del año sin duda alguna.

Vos Pero con la imagen quisiera destacar lo mejor de todo, Marianne Vos, holandesa, medalla de oro en ruta, pero es que esta tipa ha sido varias veces campeona del mundo de ciclocross y colecciona títulos en la pista, impresionante la versatilidad de esta mujer, impresionante su clase, quizá de las mejores deportistas de la historia, no es nada fácil compaginar triunfos en dos disciplinas deportivas distintas, imaginaos en tres, para ella mi admiración.

Más, breve, impresionante el éxito de público, las cunetas llenas, claro, las entradas bien baratas, pero aun así asombra que en un país de tan escasa tradición haya mucha más gente en cualquier punto del recorrido que en prácticamente todos los finales de etapa de la carrera del próximo párrafo.

Acabo las ráfagas con la Vuelta, y su maillot RO-JO Bypils, también del asunto de la conveniencia o no de las fechas de la Vuelta me ocuparé en breve, decir simplemente que por diversas circunstancias tenemos a la vista una presumible gran edición de la ronda española, recorrido muy de tele, con finales en alto para dar y tomar y una participación de lujo, Contador, “Purito”, Antón, Froome, Menchov, De Gendt, Van der Broeck, Cobo, Valverde, Gesink, todos ellos presumiblemente con opciones, aunque claro, habrá que ver en qué condiciones vienen algunos y lo más importante, para qué.

No te quejarás, breve como nunca estuve, Primal Fear para la posdata, pedazo tema, impresionante, lástima que no te guste el heavy, porque te pierdes disfrutar de una canción de esas irrepetibles, “No Smoke Without Fire”

La carrera más grande del mundo.

Acabó el Tour de Francia, un Tour con una apuesta previa clara, buscar otros tiempos ciclistas, un recorrido propicio para los ataques suicidas, para la épica, para la batalla, para evitar espectáculos tan bochornosos como el Giro de este año, donde pasaban y pasaban los días sin que viéramos nada que sacara el tema de la monotonía, un Tour que como siempre comenzó con escándalos y rumores de doping, arrastrados del pasado, una presunta investigación del equipo francés Europcar, luego el asunto Armstrong y sus excompas presuntamente chivatos y con amaño de sanción a la carta incluido, Di Gregorio detenido en plena carrera por investigaciones relacionadas con su etapa en Astana (ese equipo en el que casualmente dio positivo Contador… No sorprende ya, aun con todo el Tour sale adelante.

caidasSale adelante porque es “la carrera”, no hay más, el Tour sería duro con etapas de 10 kilómetros cuesta abajo, da igual el recorrido, prueba tenemos todos los años, este también, antes de la primera etapa con alguna dificultad las bajas eran sensibles, Hesjedal, Valverde, Samuel, Schleck, Gesink y todo su equipo (este hombre es gafe de cojones), decenas y decenas de ciclistas, muchos de ellos en teoría candidatos, besando el suelo, caídas, atropellos, más caídas, para cuando se quiso subir el primer puerto, de apenas seis kilómetros, la totalidad del pelotón prácticamente cayó como fruta madura, es tanta la presión por ir arriba que no hay día sin amasijos de bicis y ciclistas sobre el asfalto abrasador, para muestra las palabras de Horrach: “Creo que lo más utilizado hasta ahora en el Tour son las redes y el betadine, el ruido que hace una caída como la última de hoy es indescriptible, pone los pelos de punta. No sé aún cómo sale la gente de debajo las bicis y siguen hasta meta… ¡IMPRESIONANTE!

Aun en la desgracia surgían nombres para la gloria, “En el futuro, podremos decir que hemos corrido con él“, estas palabras las dedicaba Samuel Sánchez, todo un campeón olímpico, a Peter Sagan, un bisoño de 22 añitos, que en su debut logró saborear la victoria hasta en tres etapas, mostrando un poderío que adivina un fuera de serie, uno de esos ciclistas que están destinados a marcar época, no fue el único imberbe en ganar, el mayor de ellos, el más joven del Tour, Thibaut Pinot, dio aire de nuevo a la esperanza francesa al ganar una de esas etapas que marcan una carrera, se antoja por fin la gra esperanza gala, Mark Cavendish, otro nombre, ganó sí, y repitió a lo grande, pero sin su treno acostumbrado dejaba lugar a la revancha, como la de Greipel, que tras quedarse a centímetros logró derrotarle, por fin, curiosa la rivalidad entre estos dos excompañeros, pero sin duda en esos días de sangre, fracturas y lágrimas de dolor el nombre que más impresionaba no era el de ningún ciclista, sino el de un equipo, el británico Sky.Sagan

Dave Brailsford fundó este equipo en 2010 para ganar el Tour con un ciclista británico en un equipo británico, una quimera, los cachondeos eran similares a los que causo yo en un congreso de peluquería, partían como claros candidatos, pero bastó una semana para que asustaran, bastó una subida de seis kilómetros para que su figura se asemejara al abusón del colegio que si no llegaba a tiempo de robarte el bocadillo te lo hacía vomitar aunque fuera por joder, bastó la primera crono para que directamente nos preguntáramos si quedaba carrera, si alguien podría hacerles frente, entre los retirados, los heridos y los que arrastraban minutadas por montoneras apenas quedaban candidatos para intentarlo.

Alpes, frases, Alejandro Valverde, “dan miedo, asustarían a Contador, asustarían hasta a Armstrong“, Sky ante su prueba de fuego, superada, no sin esfuerzos, no sin sus pequeñas debilidades, pero asustando a sus rivales, intentos, Van der Broeck, Nibali, Evans, la clase más elitista del pelotón con tiempo perdido, todos al ataque, con más voluntad que fuerza, Sky mantiene el tipo, de sobra, los franceses siguen reivindicándose, Europcar triplete, Voeckler el payaso alsaciano, Pierre Rolland, enterrado antes de tiempo en la carrera, Wiggins, el líder atípico, felicitando a quienes le pusieron en aprietos, más frases, “yo no hubiera tenido los cojones de hacer lo de Evans”, (sic), aunque al final el esfuerzo sólo le sirviera para perder un poquito más el Tour. Una conclusión, tenemos estrella, Chris Froome, el lugarteniente, impresionante, el pinganillo le cortó las alas, pero evidenció que él es mucho mejor que su líder, quizá mejor que ninguno, memoria, Tour del 96, Riis y Ullrich

Frank Schleck Avanza la carrera, Evans comprueba que no es su año, tres veces tres, tres pinchazos, pecado, el ciclismo es un deporte que tiene pegados a ídolos y admiradores, no es permisible tirar clavos al pelotón, no debe serlo, debe ser excepción. Pero sin duda el escándalo del año, por el momento, es Frank Schleck.

Sobre el caso no voy a detenerme siquiera, porque su historia, la de su hermano, su año, el de los dos, sus carreras, sus relaciones con su director, el equipo en sí, da para una entrada más que jugosa que volverá a retrasar las ya escritas. Pirineos, nuevamente se intenta, lo intenta Nibali, lo intenta Van der Broeck, Evans prueba la hiel de las cámaras grabando su desdicha, pero poco se puede hacer para desbancar al que va delante cuando tienes que conformarte y sentirte agraciado en poder seguir el bamboleo de sus posaderas. Wiggins y Froome, Froome y Wiggins, apenas sin esfuerzo sentencian el Tour, este año yo, el que viene ya veremos. En medio el espectáculo, Voeckler, odiado y venerado por igual, gesta, ávido el ciclismo de ellas, excesivo sí, pero grande, para él su segunda etapa, ambas de pedigrí, y el maillot de lunares, ese que tanto le gusta a Bypils.

WigginsSólo queda la contrareloj final, mero trámite, mero trámite salvo para que ambos marquen territorio cara al futuro, dos estilos, uno perfecto sobre su bicicleta, con una postura heredada de sus tiempos de pistard, los pelos de las patillas perfectamente recortados para evitar que pierda aerodinámica, el otro pura fuerza bruta, bailando sobre su bicicleta, ahí Wiggins puso orden, empate técnico en el balance, el año que viene…. el año que viene veremos.

Conclusiones, muchas, nuevos valores, ciclistas que pasan a mejor vida deportivamente hablando, pocas gestas, recorrido atractivo, pero minimizado por el absoluto dominio inglés, muchas lecturas, demasiadas para esta entrada.

Perzonal War para la posdata, alemanes, cabalgando entre el power y el thrash, larga su trayectoria, “Dead Meaning”

Ya huele a Tour.

Pues sí, en estos días previos se han estado disputando dos carreras, en Francia el Critérium du Dauphiné, la Dauphiné Libéré de toda la vida, con el cambio de nombre por motivos de cambios de organizadores, ahora se encarga ASO, la empresa que organiza el Tour y que tiene la mitad de las acciones de nuestra Vuelta. En Suiza por su parte se ha disputado la Vuelta a Suiza, ambas carreras han servido tradicionalmente como el gran test previo a la disputa de la gran ronda por etapas del calendario ciclista, ahí se dividen en dos y más o menos se ve quien va bien, mal, regular o como Andy Schleck directamente ni va.Wiggins

En Dauphiné hemos vivido la auténtica exhibición de Bradley Wiggins y su súper equipo, el Sky, Wiggins la verdad es que lleva un año impresionante, ganador en dos vueltas de las de similar nivel a esta, Niza y Romandía, vimos a un valiente Cadel Evans, curioso lo de este hombre, tradicionalmente un amarrategui de libro (le llamaban por algo “la garrapata”) y de repente parece que ahora tiene huevos hasta para exportar, también a un voluntarioso Vicenzo Nibali, estos tres son de los que cuentan a priori para el Tour, también contaba Andy, pero este la verdad es que menos para hacer el ridículo no se dejó ni ver, da igual, este se pierde el Tour este año.

La cosa es que hace apenas un año o dos Andy Schleck aparecía como el único capaz de poner en entredicho a Alberto Contador, ese al que la conspiración internacional nos ha apartado de la lucha, este año nos quedaremos sin saber si pudiera haber lucchado con Wiggins y Evans, temeos eso sí, a su hermano Frank otros de los de correr una sola carrera al año, el Tour, por mucho que se empeñen en lo contrario, como su director, Bruyneel, al mandar al Frankicio al Giro, realmente es cabreante ver la indolencia de ambos, pueden pasarse el año tocándose los huevos a dos manos y llegar luego al Tour y rendir.

En Suiza pues más candidatos, el citado Frank, Gesink, Valverde, Leipheimer… y Peter Sagan, que si bien no creo que nadie vea optando a la general la verdad es que acojona, el tipo este gana etapas en línea, rinde en los monumentos y le gana una crono nada menos que a gente como Fabian Cancellara. Luego además otras tres etapas, impresionante sin duda el talento eslovaco.
.Faria

El triunfo en la general para un sorprendente Rui Alberto Costa Faria, no muy holgado pero en todo caso meritorio ya que en aprietos le pusieron en la última etapa Frank Schleck o los Rabobank, apunta maneras este portugués.

A ver, de esos nombres que han aparecido aquí debe salir quien gane el Tour, ya veremos, una cosa te digo, el recorrido de este año, aparentemente menos duro, va a propiciar batalla, debe hacerlo, no es un recorrido para exhibiciones de último puerto estilo Contador, o de último kilómetro, estilo Purito o Valverde, con lo fuerte que está Wiggins y el equipazo que tiene o le atacan desde muy lejos, y terreno hay, o se van a comer los mocos, se prevé pues una carrera entretenida, a ver si no defrauda.

RAdioshackLo que no defrauda es la actualidad ciclista, a Bruyneel, director del RadioShack le llueven los problemas, Andy Schleck baja para el Tour como dijimos, eso en teoría es una gran noticia para la Vuelta a España , un duelo entre este y Contador, con “Purito” confirmado y alguno más, pero por no alargarnos, los problemas de los dos hermanos con su director son más que evidentes, Frank le dejó tirado en el Giro, Andy es la indolencia personificada, Horner, otra de sus bazas, no íba a ir al Tour, por lesión oficialmente, por no correr en Suiza como quería su director, al final ante la baja de Andy este tiene que ceder e incluir al más ilustre de los veteranos del pelotón.

Pero es que encima el pasado le vuelve, Armstrong va a ser investigado por la agencia yanki antidopaje, USADA, igualito que en España, donde las autoridades cierran casos que huelen peor que una letrina comunitaria, le investigan incluso por hechos acaecidos en sus primeros Tour, no es la primera vez, pero parece que van en serio, ojo, ya están saliendo informaciones de que podrían quitarle los títulos, ojo digo, pruebas, lo que se dicen pruebas, parece que sólo las tienen de su última etapa, en la que coincidió con Contador he hizo podium en el Tour.

Bien, hay que mojarse, luego no acertaré una pero da igual, en principio los favoritos claros son sobre todo Evans y Wiggins, vale, pues yo arriesgo y apuesto por Robert Gesink y Frank Schleck, a ver si atinamos.

Lunatica para la posdata, son veteranillos ya estos góticos suizos, cada vez más cercanos a lo comercial, pero vaya, con temas interesantes, como este “New Shores”

Niza y Tirreno, la cosa, Wiggins y Nibali.

Pues se han disputado ya las dos primeras vueltas por etapas realmente importantes del calendario, la París – Niza y la Tirreno – Adriático, en Francia el triunfo ha correspondido a un británico, Bradley Wiggins, un tipo realmente curioso.

Podium Paris-Niza Wiggins es británico sí, pero nació en Gante, en tierra ciclista por antonomasia, en plenos Flandes, sin embargo nunca ha destacado en el pavé, más bien en la pista, donde ha sido toda una estrella, campeón del mundo y olímpico, pasó a la ruta en un equipo patrocinado por el ex-Beattle Paul McCartney, Linda McCartney se llamaba, equipo donde todos eran vegetarianos y que no pasó de ser mera anécdota, luego recaló en el ciclismo francés y ahí no pasó de ser uno más, compaginaba ruta y pista sin mayor brillo en las carreteras, pero he aquí que de repente va el mozo al ciclismo anglosajón, Columbia primero y Garmin después, y ahí, en el Garmin, en el equipo que más presume de limpieza del universo universal se destapa como todo un vueltómano, cuarto puesto incluido en el Tour de Francia.

La cosa es que entonces, 2009, a más de uno se le antojó ese puesto como algo más casual que otra cosa, todos tenemos en mente ciclistas que un año puntual se sueltan una gran actuación en el Tour y luego no vuelven a dar ese nivel, pero Wiggins parece que sí, no ha tenido mucha suerte con las lesiones, pero cada vez parece más claro que sí, que es un tipo capaz de atacar el reto del amarillo de París, cosa histórica sería además, porque desde el año pasado milita en el Sky Team, el gran equipo británico, pedazo equipo por cierto, más de uno en las islas se pone cachondo ante la idea de un Wiggins en lo más alto del podium parisino y con Cavendish habiendo arrasado en los sprints.

La cosa es que tú frecuentas diversos foros y medios españoles y coño, resulta que el Wiggins este es como ese tipo de las pelis de asesinatos al que sitúas como culpable nada más verle, pocos se creen su transformación, claro, es extranjero, si fuera español sería una muestra más del poderío patrio, pero este es guiri, por lo tanto si nos hace sombra hay que sospechar cuando menos, esto es algo similar a cuando el presidente de la Federación de atletismo española echó pestes acerca de las y los atletas rusas/os o rus@s, incluidos ahí las diferentes sensibilidades sexuales, gays, lesbianas, lesbianos y gaysas, claro, como la Operación Galgo no trajo sanción alguna nos crecemos y no pasa nada, del resto valen las meras sospechas, especulaciones y demás, los nuestros incluso condenados son inocentes, ahí tenemos en la foto a Valverde, que parece que haya estado un tiempo en la playa de vacaciones porque nadie le cuestiona.

La cosa (sí, tres párrafos empezando por “la cosa”) es que no es sólo Wiggins, no es sólo Sky, el ciclismo anglosajón pisa fuerte, pisa fuerte de cojones, si hace años teníamos al US Postal o al Motorola como únicos referentes ahora tenemos al BMC, al Garmin, al GreenEdge, RadioShack y a los del Sky, en las filas de estos equipos figuran muchas, muchísimas de las grandes estrellas del momento, es parte de la internacionalización del ciclismo, algo de lo que intenté dar fe en su momento, porque no sólo están estos, Rusia también tiene su superequipo, Katusha, hasta Kazajistán lo tiene, el Astana del que Contador guarda tan buenos recuerdos, esto contrasta con la situación por ejemplo de Alemania, prácticamente un solar, España, donde sacar un equipo cada vez es más raro y espera que la crisis acabe con el dinero público de una vez o Suiza, solar sin el prácticamente, de los países digamos “tradicionales” aguantan el tirón Italia, Bélgica, Holanda y Francia, quizá deberíamos aprender de ellos un poco, pero qué va, si somos la polla, la culpa es de la UCI.
Nibali
La cosa es que sí, se ha disputado la París-Niza, cada año más descafeinada, Westra y Valverde acompañando al inglés de Gante, curiosamente en la medida que ASO ha ido suavizando los recorridos de su carrera RCS ha ido endureciendo el de la suya, la que comparte fechas con Niza, la Tirreno-Adríatico, “la carrera de los dos mares” como se la conoce, carrera que hace no muchos años era tan suavecita que hasta Freire tiene una general en su palmarés, palmarés que en las últimas décadas asusta por la cantidad de bomberetes que lo pueblan, pero, como digo estos han ido cambiando la fisonomía de la prueba hasta encontrar un equilibrio capaz de separar el grano de la paja, no es que se suban puertacos de impresión, pero tiene la suficiente dureza como para ver espectáculo del bueno.

Pues sí, “la cosa” es que también ha acabado la Tirreno-Adriático, ahí ha ganado el mejor, pocas veces está más clara la justicia de una victoria, Vicenzo Nibali, “el tiburón”, valiente en la montaña, con más voluntad que fuerza eso sí, y resolutivo en la crono final donde remontó a un Horner que en teoría era superior, pero ya en la etapa anterior se vio que el americano no estaba del todo fino, bastante más entretenida esta carrera que la francesa, al menos ya tenemos a los gallos empezando a cacarear, no todos claro, nada, la siguiente chapa dentro de nada, porque se acerca la Milán-San Remo, el primer gran monumento del año.

Posdata, perdón, la cosa de la posdata, Amaranthe, “Call Out My Name”

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