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Posts Tagged ‘Adolescencia’

Ay la nostalgia.

“Quiero ver el coño de mi madre”. A ver, no pienses mal, mejor de momento ni pienses nada, esa frase es uno de los términos de búsqueda con los que me topé dentro de las estadísticas del blog, como para tomar en consideración las visitas que tiene uno, porque no es solo ese, “foca gay”, “se te ve el coño” (este debe ser el mismo del principio una vez logrado el objetivo) o “famosa herida en el buyacas” son alguna de las cosas con cuyos resultados al buscar en google vienen al sitio este, pero no va de eso, que ya hablamos, el tema, volvamos al enfermo del principio.

Digo yo, o es un enfermo salido, que pudiera ser, o quizá simplemente un nostálgico, que ya sabes como nos mola recordar batallitas y cogorzas, quizá el tipo se sintiera tan a gusto en el parto que quiera recordar el asunto, que a ver, es como digo yo siempre a las mujeres, no tengáis prisa en retirarle el pecho al niño cojones, que no os imagináis lo que nos cuesta pillar otra luego, es pues, de la nostalgia, de lo que quiero hablarte.

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Experiencias animales.

Acuérdate, lo primero de todo,
“19-S, las vacaciones”.

Bien, hace poco te hablé de consejos, de la inutilidad de muchos, de que no soy muy de consejos, mucho antes ya di muestras de mi incoherencia dándote consejitos para aumentar la repercusión de tu blog, pero claro, no conforme con ello vuelvo a la carga, más consejos, eso sí, te advierto de una cosa, si eres menor no leas, si eres mayor de edad tú mismo, pero ten en cuenta que estas cosas han prescrito, lo digo porque te contaré vivencias de mis tiempos de adolescente, cuando apenas había muebles tanto en mi cabeza como en la de mis colegas, la cuadrilla famosa, bien, nuestras madres unas santas, pero nosotros éramos muy hijoputas, pero mucho, no es que tema por mi reputación, porque dudo que la tenga, en cualquier caso, lo que contaré ya sabes, es mera ficción, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

Como te había dicho, no es que sea muy de consejos, pero si algo te va dando la vida es experiencia, no me refiero a eso de la edad, que te haces maduro y vainas, qué va, me refiero a experiencia como tal, te pasa algo y sacas conclusiones, ves errores, pues eso, que uno de crío es curioso, le da por experimentar, y las consecuencias será lo que te cuente.

Para ponerte en situación, hoy en día casi todos los chavales tienen su lonja, ahí se reúnen, con todos los lujos, tele, play, sofás, amplitud, en mis años mozos claro, le decíamos a nuestros padres que queríamos una lonja y de la hostia que nos daban más bien buscábamos un nicho, pero claro, teníamos nuestro sitio, la chabola, pero no pienses en una cosa así rudimentaria no, que éramos la polla para estas cosas, como había siempre obras le tomábamos prestadas las tablas necesarias, eran construcciones fuertes, como estabas todo el día en la calle al final sacabas lo necesario, moqueta para el interior, hule para el techo (no calaba ni gota, cosa que nos enseñó también la experiencia), candados para la puerta afanados de las huertas de los alrededores…

Sí, afanados, con ganzúas, ganzúas hechas poniendo llaves en las vías del tren, nos sabíamos los horarios al dedillo, luego limabas y tate, ya podías ir por las huertas, exceptuando aquellas que tenían perros claro, como además siempre encontrabas coches robados pues aparte de aprender a conducir tenías ahí el resto de material, los sillones y lo más importante, la batería, que durante unos días te proporcionarían luz sin tener que recurrir a velas.

Perros Bien, entre otras cosas teníamos una gatita, gatita callejera que claro, como le dábamos nuestros bocadillos pues no se separaba de nosotros, tuvo gatitos, y ahí mi primer consejo, no era por maldad ojo, era por experimentar, lees eso de que los gatos siempre caen de pie y te dices, “coño, a ver si es verdad eso”, bien, ya te digo que si el gato tiene una semana de vida no, no cae de pie, es más, a la quinta vez que lo probamos, que esas cosas hay que probarlas bien, el gatito puede morirse, por lo tanto, si alguna vez te dan un gatito recién nacido no, no lo cuelgues del techo, que ya te digo que menos de pie cae de cualquier forma.

Como más callejeros que nosotros no había nadie justo al lado del chabolo teníamos una serie de casetitas donde íbamos colocando todo perro abandonado que nos topábamos, que eran bastante, claro, no teníamos dinero para vacunas, ni para piensos ni para historias de esas, lo que sobraba de casa, pan con agua en ocasiones, esqueletos de pollo de la carnicería, si había suerte y caía alguna rata en el cepo… la cosa es que entre la dieta, lo poco confortable de los aposentos o qué se yo, solían vivir poco, cuando no era la rabia era el moquillo, no, no te voy a decir ahora cómo evitar esas cosas, vacunándole evidentemente, te voy a decir como no se curan.

No, el tirar a un cachorrito a un pozo de agua fría no le inmuniza contra el moquillo, es más, puede que en vez de eso lo coja, si ya lo tiene no se cura haciéndole beber un litro de aceite, se muere igual, y lo más importante, es un mito eso de que metiéndoles un hierro al rojo vivo en la garganta se les va la enfermedad, pero es que además de ser mentira tiene un efecto secundario, que el perro te muerde.

Ahora te diré un par de cosas que no, no le gustan nada a los perros, primera, tirarle dardos, si les das salen por patas y los cabrones te guardan cierto resquemor, tu te dirás, hay que ser cabrones, cierto, pero coño, es que ves corridas de toros y te dices, si lo ve tu padre eso tiene que estar bien, probamos a hacerlo con las vacas de un caserío próximo, pero el paisano nos pilló en medio de la faena y no nos atinó con el hacha de milagro, así que ¿qué teníamos más cerca?, el perro.

Suena a excusa, pero es cierto, porque también les tirábamos a los perros petardos y eso no lo vimos en la tele, fue iniciativa propia, hombre, con el ánimo científico de estudiar la respuesta canina a ciertos estímulos, no era putear por putear, otra cosa que debes evitar, tirarle petardos a un perro atado, se pone de una mala hostia subida, si encima el perro no es tuyo, sino de una cuadrilla rival, peor, cuando vuelvas a pasar es capaz de arrancar la cadena y tirársete.

Querido lector, otra cosa, si encuentras de casualidad crías de rata ándate con ojo, nosotros las encontramos, como eran pequeñitas y tal a uno se le ocurrió que quizá eran hamsters, por los cojones, ratas ratas, en cuanto crecen les sale un pelazo negro acojonante, lo que te decía, si te encuentras ratitas recién nacidas no las recojas ni las pongas queso ni leche ni tal, que en ciertos ambientes las ratas son eso, simples ratas de alcantarilla, luego además te tienes que deshacer de ellas, dí que claro, con tanto perro…

Por cierto, para acabar, si tienes perros en chabolas no es conveniente que les dejes cerca patitos, a un colega le regalaron un par de estos que se compran en las ferias, como en casa no los querían, es lo que pasa cuando crecen, pues nada, a las chabolas, pues en los dibujos animados los animalitos hacen buenas migas entre ellos, pero la realidad es más cruel, ya te aseguro que si dejas a dos patitos indefensos cerca de dos o tres perros hambrientos la cosa no tiene un final muy feliz.

Nada, espero que estos consejos te sirvan de ayuda, reitero lo de la prescripción de los delitos, que nos conocemos, tú te preguntarás, ¿por qué erais tan cabronazos?. Buena pregunta, ¿por qué?, pues nada, a la postada, que la canción se llama así, “Why”, de Helloween, claro.

De cuadrillas y apariencias.

Mira la foto, piensa mal si quieres, pero si no conoces la imagen harías bien en no fiarte de las apariencias.

Falsas apariencias, uno

Escucha, si tienes algo que hacer no pierdas el tiempo leyendo esto, no voy a decir hoy nada interesante, sí, ya sé que rara vez lo hago, pero hoy menos, hoy se trata de marear la perdiz para poner una canción en la posdata, podría ponerla directamente, cierto, pero así de paso cuento un par de batallitas de esas de “pues en mis tiempos”.

Yo no sé donde tú vives, pero en mi tierra la cuadrilla es algo muy grande, me refiero a esa cuadrilla de cuando chavales, esos que no sabes cuándo conociste porque desde que tienes uso de razón están ahí, tus colegas, luego la vida te separa de ellos, encuentras nuevas amistades y acabas teniendo la cuadrilla de las crias (más los padres de los y las amiguitas claro), porque como vives sólo para ellas pues es lo que toca, y hasta la de chuchos, porque de pasear a la tuya acabas conociendo gente, hasta puedes tomar como cuadrilla ese grupo que se reune en terapia para superar las comidas de los domingos de la suegra, ahí con todos los cuñaos haciéndose los graciosos.

Pero cuadrilla como tal sólo hay una, la de siempre, esa que aunque no te veas mucho ya en cuanto te reunes en una cena, de esas a las que no sé por qué llevamos a las parientas, comienzas a recordar batallitas de los viejos tiempos, muchas irreproducibles, quién no se arrepiente (al menos cara a la galería para quedar bien) de cosas que hizo en sus años mozos, eran otros tiempos, tranquilo, no te voy a contar aquello de que con seis pesetas nos íbamos al cine y nos sobraba para putas, porque es mentira, empezando porque al cine no íbamos, pero sí que hay diferencia de entonces a ahora.

Entonces de chaval podías fumar y ponerte hasta el culo de cerveza sin problema, comprabas las litronas y nadie te miraba mal, claro que en un barrio donde nuestros hermanos mayores eran casi todos yonkis pues que unos crios se fumaran unos chiflos y se trincaran un par de botellas tampoco era para tanto, pero en mi cuadrilla, aun reconociendo que éramos unos proyectos de adictos lo que más nos describía (y describe) es el término “salidos”, y aquí es donde entran las apariencias.

Falsas apariencias dos

Desagastadas ya las revistas porno, y con las hojas pegadas por cierto, resulta que un día a un colega le compraron un vhs, lo cual más tarde le traería problemas por cierto, cosas de grabar pelis cochinas y ponerle títulos falsos para engañar a la madre, tipo “Cenicienta”, lo malo del tema es que tenía sobrinos pequeños y eso, cuando se le ocurrió a su hermana ponerle una peli de esas que el colega (al que llamaremos Txomin) en teoría y según la madre, había grabado pa los crios….podemos decir que descubrieron pronto de dónde vienen los niños, el príncipe en vez del zapato a Cenicienta le metía hasta el zancarrón, pero a lo que iba.

Cuando se lo compraron la idea estaba clara, había que esperar a que tuviera la casa para él sólo, ir al videoclub y pillar una peli de esas marranas, esa era nuestra obsesión, la teoría estaba clara, pero cuando llegó el día la cosa cambia, ahí en el videoclub con un montón de pelis para elegir tipo “que cosa tan dura para tan fina
ranura”, “Papoya el Marino” o “fuí a buscar trabajo y me comieron lo de abajo”, pero la cosa es que a ver quien va con la peli al mostrador para que el dependiente, o lo que es peor, la dependienta, te mire de arriba abajo, uno sugirió alquilar una que en la portada pues no tenía pezoncillos ni nada exagerado, Txomin no estaba muy por la labor, “a ver si no va a ser de las duras” decía, pero era mejor ese riesgo que el que te miraran como a un vulgar salido, así que la de la portada cuasidecente pillamos.

Y ahí llegamos a casa del colega y todo ansiosos a ponerla, ahí en el sofá dispuestos a vivir una experiencia única, ver porno, y sí, las apariencias engañan, porque la portada no sería demasiado explícita, pero nada más comenzar la peli empezaron a salir escenas en plan ráfagas que vamos… ni imaginábamos que pudiera existir eso, miramos a Txomin para preguntarle a ver si le parecía suficientemente dura y él, (y su mancha enorme en la entrepierna) sólo acertó a decir “agg zi”.

Hoy hay internet, todo es más fácil, las apariencias entonces nos jugaron malas pasadas, todos éramos jevis, como no teníamos pasta para revistas, ni internet para conocer grupos y tal pues lo que se hacía era que cuando uno tenía algo de pasta se compraba una cinta y el resto la grababa, piratería sí, pero en plan artesanal, ¿cómo te guíabas?, por las apariencias, bajabas a la tienda y mirabas las portadas, si te molaba la comprabas, si no pasabas, con ese infalible criterio nos llevamos a casa más de una docena de truños infumables, pero así descubrimos un montón de bandas que aun hoy me siguen gustando, y aquí es donde quería ir a parar, a veces la apariencia no sólo no engaña, sino que te regala joyas.

King Diamond

Un día nos topamos con esa portada, acojonante, ese carruaje fantasmal, y con ese carruaje fúnebre llegamos al final, a la posdata, a King Diamond, esta fue de las veces en la que acertamos, y vaya que sí, porque la música era igual de atractiva y sobrecogedora que la portada, después de este “Abigail” fueron cayendo “Fatal Portrait”, “Them” y demás, estilo peculiar el de King Diamond, creador de escuela e incluso de subgénero, el black metal dicen que surgió de él, aunque no sé, menos black me suena a cualquier cosa, este disco tan querido comenzaba con una intro, “Funeral” y a continuación este “Arribal”, a disfrutarlo.

Y por una vez la posdata no es la posdata, sino que es la misma imagen que abría la entrada, malpensado:

Falsa apariencia, tres

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